Juicio de corrupción Retoman una prueba clave en los casos Los Sauces y Hotesur contra Cristina Kirchner

Es un peritaje sobre todos los contratos de las empresas de la vice con Lázaro Báez. Cuando finalice podría arrancar el juicio

Después de más de tres meses, los peritos de la Corte iniciaron el trabajo sobre una prueba clave: una pericia que solicitó Cristina Kirchner y su ex socio comercial, Lázaro Báez. Los especialistas deberán analizar todos los contratos celebrados entre Hotesur SA -la firma dueña del hotel Alto Calafate-, y Valle Mitre SRL -propiedad del empresario K utilizada para gerenciar los hoteles de la ex presidenta-. Esta tarea fue ordenada por el Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5) que debe juzgar a los Kirchner y a Báez, entre otros, por haber usados las empresas familiares (Hotesur y Los Sauces) para lavar cerca de $ 120 millones. Hasta que las pericias no concluyan, no iniciará el debate oral.

Las tareas periciales comenzaron hace unos veinte días, confirmaron fuentes judiciales a Clarín, donde se analiza la “intermediación y administración” que habrían permitido las operaciones de blanqueo. El entrecruzamiento de la documentación, incluye a Hotesur, Valle Mitre (gerenciadora de los hoteles), como otras firmas del Grupo Austral que Báez utilizó para alquilar habitaciones: fueron siete firmas que garantizaron en dicho concepto, $ 14 millones a los Kirchner.

El estudio pericial es interdisciplinario y «ampliatorio de los informes periciales” que ya se hicieron durante la instrucción. Se comenzó a analizar en una trabajo comparativo los contratos suscriptos entre la empresa de Báez y los hoteles de los Kirchner, «estableciendo si los cánones locativos pactados por el alquiler de estos últimos establecimientos pueden ser calificados como excesivos, según las variables de mercado”.

El trabajo ordenado por el TOF 5 demandará no menos de seis meses. Para agilizar el trabajo, el Tribunal procedió a la digitalización de toda la documentación requerida por los peritos.

Este juicio se realizará junto con el caso Los Sauces, donde también se pidió una pericia sobre los contratos entre Báez y la ex presidenta (Báez y Cristóbal López representaron el 86% de la facturación de la inmobiliaria). Para la justicia, entre 2009 y 2015 se habrían manejado más de 30 millones de pesos de forma irregular. Esta pericia no concluyó aún.

El negocio hotelero fue un «apalancamiento del patrimonio de los Kirchner», dijo en su confesión como arrepentido, Víctor Manzanares ex contador de la familia. Los cuatro hoteles que adquirió el ex matrimonio presidencial mientras estaban al frente de la Casa Rosada, fueron objeto de investigación en relación a los contratos celebrados con Lázaro Báez, quien a su vez -según la justicia- se erigía como el «principal contratista de obra pública de Santa Cruz».

Ese circuito por el que se habrían llegado a lavar al menos 80 millones de pesos, sostiene el procesamiento en contra de la vicepresidenta, sus hijos Máximo y Florencia Kirchner, Báez y otros imputados, es el que se elevó a juicio oral. Todo se realizó a través del negocio hotelero. Se acusa a la ex presidenta y a sus hijos de ser parte de un «proceso de reciclaje que, con los fondos ilícitos de la obra pública y a través de la firma Valle Mitre de Báez, se desarrolló entre 2008 y 2013».

Sólo en el caso Hotesur, se habla de un blanqueo de $ 80 millones: contratos simulados, habitaciones que nunca se utilizaron, una actividad comercial que no era tal, sino «una pantalla», fueron expresiones de la fiscalía al formular la acusación que los envió a juicio oral.