Comunicado Bajo el título “Al borde del abismo”, la CTA Jujuy realizó un balance

Luego de una serie de reuniones nacionales y locales de su Comisión Directiva, la CTA Autónoma de Jujuy realizó un balance de la situación local, y elaboró un comunicado público.

La pandemia desbordó distintos ámbitos de la atención de la Salud Pública de Jujuy en especial, en este marco la CTA Autónoma de Jujuy, mediante una carta abierta difundió un balance y análisis político de la situación sanitaria a partir de los contagios originados en personal de la Policía local.

Parte del comunicado

Después de que algunos sectores alentados por el propio gobierno, consideraran a Jujuy un ejemplo en política de control sanitario (lo que era un espejismo, que oportunamente denunciamos), la llamada “ruta de la coca”, ligada al tráfico ilegal, trajo “el bicho” a nuestro pueblo, de la mano de la comitiva oficial del COE y el gobernador Gerardo Morales.

La explosión sanitaria que atravesamos, luego de un claro giro pro-empresarial de la política oficial, priorizando el negocio de sus socios a costa de la salud pública, abrió la segunda etapa de una profunda crisis que ya se manifiesta en todos los sectores de “la primera línea” de combate al Covid19, y se extiende a otras áreas, como la del transporte, hecho ya advertido ante el COE por parte de nuestra Central hace más de quince días, pero nuestro reclamo fue ignorado, como sucedió con los de la mayoría de los sectores populares.

Actualmente, en la provincia de Jujuy, el personal de la salud muestra un justificado miedo ante la desprotección a la que el gobierno somete al sector: día a día, compañeros y compañeras nos dicen que están desbordados, y a la vista están las cifras de cómo los contagios provinciales son superiores a la media nacional en ese aspecto, al igual que crecen los casos (y empiezan a lamentarse las pérdidas) entre el personal de seguridad.

En este contexto, Jujuy enfrenta un obstáculo enorme para su desarrollo, debido a la millonaria deuda impagable que adquirió este gobierno. El abismo económico nos mira a los ojos, y Gerardo Morales no puede dar ni siquiera mínimas explicaciones claras de cómo invirtió (o fugó) todos los fondos públicos recibidos durante los últimos años, porque claramente, no se ven reflejados en salarios, salud, infraestructura o educación. Más allá de los fantásticos megaproyectos promocionados con bombos y platillos, lo real es que Jujuy arrastra una deuda de 920 millones de dólares, que equivalen, a alrededor de 1000 millones de pesos: una suma inalcanzable para nuestro PBG con la actual matriz productiva.