
El Centro de Estudios Avanzados de Defensa (C4ADS), una organización sin fines de lucro con sede en Washington, detectó algo increíble meses atrás en las aguas de Corea del Norte. Sus investigadores inspeccionaban imágenes satelitales en busca de movimientos sospechosos, que pudieran indicar señales de nuevas pruebas misilísticas o de tráfico de armas, pero descubrieron algo completamente diferente.
Lo primero que les llamó la atención fue la presencia de 112 barcos en la costa de Haeju, al sudoeste del país, el 16 de mayo del año pasado. Tras una profunda investigación, se dieron cuenta de qué estaba ocurriendo: el régimen de Kim Jong-un estaba vendiendo toneladas de arena a China, pasando por alto las sanciones de la ONU.
“Lo que sucedió el 16 de mayo de 2019 no fue un incidente aislado. Entre marzo y agosto de 2019, la Bahía de Haeju fue el centro de una serie de operaciones de dragado de arena a gran escala. Utilizando imágenes de satélite y datos del Sistema de Identificación Automática (AIS), C4ADS rastreó cientos de embarcaciones que sospechamos que estaban dragando arena en la Bahía de Haeju antes de transportarla a China. Esta extracción de arena de Corea del Norte viola la Resolución 2397 (2017) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Más que eso, la actividad en Haeju demuestra la escala y un nivel de sofisticación diferente a otros casos conocidos de evasión de sanciones por parte de Corea del Norte en el mar, lo que proporciona nuevas pruebas de sus crecientes capacidades para coordinar y ejecutar operaciones complejas con facilitadores en el extranjero”, sostiene el informe final