
Mientras inicia una entrevista telefónica con Infobae, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, recorre un Hospital público en Pomán, una localidad donde viven cerca de 12 mil habitantes, ubicada a 160 km de San Fernando del Valle de Catamarca, la capital. No hay ninguna cama ocupada con una persona infectada de coronavirus. Ese pequeño dato es representativo de la situación que hoy vive la provincia. Hasta el momento, no registra casos positivos de COVID-19, el virus que ha paralizado al mundo en los primeros meses del 2020.
-¿Cuál es la principal conclusión que le dejó hasta el momento el impacto de la pandemia en el sistema político, económico y sanitario de la Argentina?
-Estudié economía. SimonKuznets decía que había cuatro sistemas económicos: los países desarrollados, los subdesarrollados, Japón y Argentina. Ahora viene un quinto sistema económico y social que es esta pandemia. Va a nacer otro orden social, otra forma de comercializar y otro tipo de relaciones laborales. Aunque vuelva a la normalidad la salud, esto indefectiblemente cambió el orden mundial y la forma de relacionarse. Nosotros tenemos catamarqueños que están viniendo de todos los lugares del mundo para volver a vivir en la provincia. Vuelven desde los Emiratos Árabes, Brasil, La Rioja o Córdoba. Muchos de ellos lo hacen porque se quedaron sin trabajo.
-¿Tiene que ver con una cuestión sanitaria y económica?
-Sí. Obvio. Ellos vuelven a su origen para la contención social y económica en su casa, en su familia.
-¿Ese fenómeno puede extenderse a otros argentinos que están viviendo en otros países del mundo?
-En todo el mundo está pasando lo mismo. Hace poco fui a los Emiratos Árabes, Toronto y Estados Unidos porque tenía una reunión por la minería. Ese mundo globalizado no va a existir más. Volver a arrancar va a costar mucho.
-¿Y sobre el impacto de la pandemia en Argentina y, especialmente, en Catamarca, qué conclusión saca?
-Quedó demostrado que el Estado no estaba funcionando bien. Nosotros en el Estado tenemos poca gente en salud y en seguridad, y mucha gente en las cámaras legislativas. Yo lo había planteado en la campaña. No tengo problemas en decirlo. Quedó demostrado que hay excesos del sistema que vamos a tener que replantearnos. No puedo tener 2800 empleados en la Legislatura y 3500 en la Policía.