Marzo de 2026: Donald Trump, junto a jefes de Estado latinoamericanos durante la cumbre del Escudo de las Américas.Imagen: Mark Schiefelbein/AP Photo/picture alliance
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Un revés para Donald Trump que también tendrá consecuencias en América Latina. Los estadounidenses le dieron la espalda a los republicanos en las elecciones intermedias y otorgaron a los demócratas la mayoría en las dos cámaras del Congreso. El descontento por la situación económica y la política migratoria de Trump pasó factura a los republicanos.
El voto latino también reflejó un retroceso del apoyo a los republicanos respecto a las elecciones presidenciales de 2024. Alrededor de un 60 por ciento respaldó esta vez a los candidatos demócratas, mientras solo un tercio apoyó a los republicanos. En gran parte, por el impacto de la política de deportaciones masivas y las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en muchas familias hispanas.
La cuestión ahora es hasta qué punto los demócratas podrán fiscalizar también las decisiones de Trump en América Latina. Maureen Meyer, investigadora de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), considera que una de sus primeras vías de actuación será el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del que depende ICE. «Creo que los demócratas van a estar más atentos a ver si pueden limitar cada vez más los fondos de la agencia», explica Meyer a DW.
El alcance de ese control no sería el mismo cuando se trata de política exterior. Meyer recuerda que el Ejecutivo estadounidense conserva un amplio margen de decisión en este ámbito: «El Ejecutivo tiene mucha discreción sobre temas de política exterior, mucho más que políticas domésticas. Lo máximo que puede hacer el Congreso es determinar el presupuesto, pedir cuentas, pero obviamente de ahí a poder cambiar el rumbo de la política, es muy difícil».
Donald Trump y Marco Rubio.Donald Trump y Marco Rubio.
Donald Trump y Marco Rubio, secretario de Estado de EE. UU. y responsable de la política exterior estadounidense hacia América Latina.Imagen: Julia Demaree Nikhinson/AP Photo/picture alliance
Por eso, la victoria demócrata no implica necesariamente un cambio de rumbo en la política de Washington hacia América Latina. Los objetivos podrían mantenerse, sobre todo en ámbitos donde existe consenso entre ambos partidos, como la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.
«Hay ciertos elementos que son un consenso bipartidista, por ejemplo, la importancia del tema del crimen organizado como una amenaza a la seguridad, el tema de la guerra contra las drogas», dice a DW la politóloga Viviana García Pinzón, del Instituto Alemán para la Investigación de América Latina (GIGA). Según ella, el cambio podría estar más en los métodos: «Lo que sí se puede esperar es que el Ejecutivo estadounidense ahora va a tener menos fuerza para implementar una agenda haciendo uso de la coerción».
Una de las posibles consecuencias sería una mayor fiscalización de la cooperación en materia de seguridad con El Salvador. «Con una mayoría demócrata podría haber una oposición más clara a este modelo de seguridad o de cooperación en seguridad, que se manifestaría sobre todo en el presupuesto», sostiene García Pinzón. El Congreso podría condicionar dicha cooperación con el Gobierno de Nayib Bukele al cumplimiento de garantías de derechos humanos.
Presos sentados en el interior del CECOT, la megacárcel de máxima seguridad de El Salvador.Presos sentados en el interior del CECOT, la megacárcel de máxima seguridad de El Salvador.
Reclusos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la megacárcel de máxima seguridad de El Salvador.Imagen: Arte France
Venezuela: ¿más presión para la transición democrática?
Más allá de la cooperación en seguridad, el nuevo equilibrio en el Congreso podría hacer más visible la diferencia entre demócratas y republicanos sobre su relación con determinados gobiernos de la región. Un caso clave es el de Venezuela. Tras la captura de Nicolás Maduro, Trump pasó de la confrontación a una relación de cooperación con el Gobierno de Delcy Rodríguez.
Sin embargo, los demócratas no necesariamente cuestionarán este acercamiento. Nayar López Castellanos, politólogo de la Universidad Autónoma de México (UNAM), no espera un cambio sustancial en ese sentido. «No creo que estén en desacuerdo con cómo se está manejando el tema de Venezuela en este momento», afirma a DW.
Delcy Rodríguez (izq.) y Donald Trump.Delcy Rodríguez (izq.) y Donald Trump.
Delcy Rodríguez y Donald Trump se saludan durante un encuentro al margen de la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, el 22 de septiembre de 2026.Imagen: Venezuelan Presidency/AFP
El académico recuerda que la política de intervención en América Latina no ha sido exclusiva de los republicanos. «En las principales acciones de intervención de la época contemporánea están empatados, o a veces, incluso, los demócratas han sido más agresivos en América Latina y el Caribe», asegura.
La analista García Pinzón cree, no obstante, en una posible diferencia en las prioridades de ambos partidos. Según ella, los demócratas podrían presionar para que Washington dé más importancia a la democratización del país. «Yo creería que los demócratas probablemente van a presionar.