Los latinos en EE.UU. fueron los votantes que más se alejaron de los republicanos y Trump

El voto latino registró un importante cambio de tendencia en las elecciones legislativas de mitad de mandato de Estados Unidos, celebradas el 3 de noviembre.

Después de haber contribuido al triunfo de Donald Trump en las presidenciales de 2024, los hispanos se inclinaron mayoritariamente por los candidatos demócratas, convirtiéndose en el grupo electoral que más se alejó del Partido Republicano, según distintos análisis y encuestas publicados tras los comicios.

De acuerdo con datos citados por The New York Times, el respaldo de los votantes hispanos a los demócratas para la Cámara de Representantes aumentó 28 puntos porcentuales respecto de las elecciones de 2024. El movimiento también fue identificado por The Washington Post en los condados con mayoría latina, donde se registró un desplazamiento similar hacia la oposición.

Una encuesta de UnidosUS, organización dedicada a la defensa de los derechos de la comunidad hispana, indicó que los candidatos demócratas al Congreso consiguieron el 67% del apoyo latino, diez puntos porcentuales más que los obtenidos por Kamala Harris en las presidenciales de 2024. Además, el 17% de los hispanos que habían votado por Trump en aquellos comicios ahora respaldaron a los demócratas.

El cambio también se manifestó en otras categorías electorales. Los candidatos demócratas al Senado consiguieron el 63% del voto hispano, mientras que los aspirantes a gobernador alcanzaron el 66%, según el relevamiento realizado sobre 3.014 votantes latinos en distritos competitivos y estados clave como Texas, Florida, Arizona, California y Michigan.

Uno de los factores señalados para explicar el cambio de comportamiento electoral fue el deterioro de las expectativas económicas. Durante la campaña de 2024, Trump había conseguido ampliar su respaldo entre los hispanos con promesas de recuperación económica y mejoras en el poder adquisitivo. Sin embargo, parte de ese electorado manifestó posteriormente su descontento con los resultados de la gestión.

Lisette Orellana Engel, directora de política económica de UnidosUS, sostuvo que el comportamiento de los votantes demuestra que el apoyo latino no puede darse por garantizado y que la comunidad responde a las campañas políticas que no cumplen sus compromisos. La especialista señaló que la expectativa de una mejora económica no se había materializado como muchos electores esperaban.

El relevamiento también mostró que el voto hispano tuvo un comportamiento diferente según el género. Los hombres latinos registraron un desplazamiento de 24 puntos porcentuales hacia los demócratas, mientras que entre las mujeres el movimiento fue de 15 puntos, de acuerdo con las primeras estimaciones citadas por representantes de organizaciones civiles.

El resultado de las elecciones volvió a poner en evidencia la importancia de los votantes hispanos dentro del sistema político estadounidense. Según UnidosUS, los latinos representaron la mitad de todos los nuevos votantes que se incorporaron al padrón electoral entre 2022 y 2026, una tendencia que amplía su influencia en futuras contiendas.

Además, cerca de un millón de latinos adquieren cada año las condiciones para votar en Estados Unidos. Se trata de un electorado diverso, con una importante presencia de trabajadores y sectores de ingresos medios y bajos, cuyas preocupaciones económicas y sociales pueden influir en los resultados de distintas jurisdicciones.

Para las organizaciones que analizaron los comicios, el comportamiento de este sector será especialmente relevante de cara a las elecciones presidenciales de 2028. El desplazamiento registrado no necesariamente representa una adhesión permanente al Partido Demócrata, sino también un rechazo a determinadas políticas y promesas del gobierno republicano.

En ese escenario, tanto republicanos como demócratas deberán disputar nuevamente el respaldo de una comunidad que demostró capacidad para modificar sus preferencias electorales en un período relativamente corto y que podría tener un papel determinante en la próxima elección presidencial.