Gimnasia comenzó los entrenamientos pensando en Almirante Brown para el cruce de octavos de final

El conjunto dirigido técnicamente por Hernán Pellerano se medirá a partido único frente a la “Fragata” el próximo fin de semana del 14 o 15 de noviembre en el Estadio 23 de Agosto.

En el marco de la etapa más trascendental y apasionante de la temporada de la Primera Nacional, el plantel profesional de Gimnasia y Esgrima de Jujuy retomó la actividad en las canchas del complejo deportivo de Papel NOA con la mente puesta de manera exclusiva en el choque de eliminación directa por los octavos de final del Torneo Reducido. Luego de haber administrado las cargas físicas y brindado rodaje a futbolistas de recambio durante el cierre de la fase regular frente a San Martín de San Juan, el grupo conducido técnicamente por Hernán Pellerano cerró filas y dio inicio a un microciclo de preparación integral enfocado en recibir a Almirante Brown en la Tacita de Plata. Con el objetivo supremo de pelear por el segundo ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino, el vestuario albiceleste absorbió con serenidad y convicción el mapa de competencia que se avecina, sabiendo que el margen de error se ha reducido a cero en los enfrentamientos del cuadro final.

Una de las novedades más auspiciosas que rodea el arranque de los trabajos en el predio ubicado en la localidad de Río Blanco radica en el estado sanitario e disciplinario del grupo de deportistas. El departamento médico y el cuerpo técnico confirmaron que la plantilla no registra futbolistas lesionados ni sancionados por acumulación de tarjetas amarillas o expulsiones, una contingencia sumamente favorable que le permitirá a Hernán Pellerano contar con la totalidad de los profesionales a su disposición. Esta disponibilidad absoluta le otorga al entrenador un abanico amplio de variantes tácticas para planificar el armado de la formación titular que saltará al campo de juego, pudiendo reinsertar en el once inicial a los referentes habituales que descansaron en la provincia cuyana y ajustar los acoples defensivos en la pelota parada, un aspecto conceptual en el que se hizo especial hincapié durante las últimas sesiones analíticas.

El calendario oficial confeccionado por la Asociación del Fútbol Argentino establece que el duelo entre el «Lobo» y la «Fragata» se disputará en el Estadio 23 de Agosto durante el fin de semana correspondiente al sábado 14 o domingo 15 de noviembre, restando únicamente la confirmación del horario definitivo y las autoridades arbitrales por parte del estamento del Consejo Federal. El privilegio de disputar este compromiso en condición de local ante su público representa un factor de enorme impacto anímico y deportivo para Gimnasia de Jujuy, que se mantendrá cobijado por el calor de su parcialidad en un reducto donde ha demostrado una notable solidez a lo largo del torneo. Además de la localía, el reglamento de la categoría le otorga a la institución jujeña el amparo de la ventaja deportiva por haber finalizado en una posición superior dentro de la tabla clasificatoria.

Las condiciones reglamentarias estipulan de manera tajante que la eliminatoria de octavos de final se resolverá a un único partido de noventa minutos. En este escenario, Almirante Brown llega al reducto del barrio Luján golpeado por la obligación absoluta de conseguir una victoria para meterse en la siguiente ronda. Por el contrario, la ventaja deportiva favorece de forma directa a Gimnasia de Jujuy: en caso de que el marcador señale un empate al término del tiempo reglamentario, el elenco albiceleste sellará su boleto a los cuartos de final de manera automática, sin la necesidad de recurrir a la definición por tiros desde el punto penal ni disputar prórrogas. Esta condición estratégica le permite a Pellerano manejar los tiempos del partido y trasladarle toda la presión al conjunto de Isidro Casanova, obligado a asumir un rol protagónico y dejar espacios en el fondo.