Los cigarrillos de contrabando ya no estarían circulando únicamente en grandes cargamentos por las carreteras de la Región de Antofagasta. El uso de maletas, encomiendas y distintos medios de transporte aparece ahora entre las alternativas que investiga Carabineros ante un posible cambio en la forma de movilizar esta mercancía ilegal.
Las sospechas apuntan al denominado contrabando “hormiga”, una modalidad que consiste en distribuir cantidades menores de productos para trasladarlos por diferentes vías. Su eventual utilización encendió las alertas policiales y dio paso a una ofensiva de fiscalizaciones que, en apenas dos semanas, terminó con 31 personas detenidas y 52.990 cajetillas incautadas.
Detrás de esta estrategia existe una hipótesis que está siendo analizada por la institución: los constantes decomisos de grandes cargamentos y el aumento de los controles carreteros podrían estar obligando a quienes participan en el contrabando a buscar alternativas para continuar movilizando cigarrillos.
El jefe de Zona de Carabineros Antofagasta, general Cristian Montre Soto, explicó que estas posibles modificaciones fueron advertidas mediante labores de inteligencia y el análisis de información policial.
“El análisis de información policial permitió establecer la posibilidad de que, junto al traslado de grandes cargamentos, se estuvieran utilizando otras modalidades para movilizar cigarrillos de contrabando, entre ellas el denominado contrabando hormiga, caracterizado por el transporte de cantidades menores de mercancía mediante distintas vías”, precisó.
Con estos antecedentes, Carabineros reorganizó parte de sus controles y dispuso servicios focalizados en sectores estratégicos de la región, buscando identificar movimientos sospechosos que podrían pasar inadvertidos en las fiscalizaciones tradicionales.
De las carreteras a los aeropuertos
Una de las situaciones que refleja este posible cambio ocurrió en el Aeropuerto El Loa de Calama. Allí, 14 personas que pretendían abordar vuelos privados tipo chárter terminaron detenidas luego de que se descubrieran cigarrillos de contrabando entre sus pertenencias.
El hallazgo comenzó cuando personal de seguridad aeroportuaria identificó productos sospechosos durante la inspección de equipajes y dio aviso a Carabineros. Las diligencias posteriores permitieron detectar que otros viajeros también llevaban cigarrillos ilegales, elevando el decomiso a 5.420 cajetillas.
El procedimiento llamó la atención de los investigadores por el mecanismo utilizado: en lugar de recurrir a un vehículo con un cargamento de gran volumen, la mercancía era transportada en los equipajes de distintos pasajeros.
Para el general Montre, este tipo de casos demuestra por qué resulta necesario ampliar las fiscalizaciones hacia escenarios que tradicionalmente no concentran la búsqueda de grandes cargamentos, considerando que el transporte de productos ilegales podría estar diversificándose.
Más de 52 mil cajetillas decomisadas en 16 operativos
El despliegue policial no se ha concentrado exclusivamente en los terminales aéreos. Durante las últimas dos semanas, los controles también se extendieron al sector de La Negra, la Ruta 5 Norte y la Ruta B-400, además de distintos puntos urbanos de Antofagasta y Calama.
En estos lugares se han desarrollado procedimientos que permitieron descubrir cigarrillos de contrabando y detener a personas involucradas en su traslado.
El resultado acumulado alcanza 16 procedimientos, 31 detenidos y 52.990 cajetillas incautadas, cifras que Carabineros atribuye a la focalización de sus servicios a partir de la información recopilada por sus equipos especializados.
Sin embargo, desde la institución mantienen el carácter de hipótesis respecto de las razones que estarían detrás de estos cambios. Por ahora, el análisis apunta a establecer si la presión policial sobre los grandes cargamentos está favoreciendo el uso de métodos alternativos, incluidos los envíos por encomienda y el transporte en equipajes particulares.
Frente a este escenario, Montre aseguró que los operativos continuarán adaptándose a las distintas formas que pueda adoptar el contrabando en la región.
“Nuestro trabajo contra el contrabando es sin tregua. Si quienes cometen estos delitos buscan nuevas formas de operar, nosotros también adaptamos nuestras estrategias para detectarlos. No esperamos que el delito se instale, analizamos, nos anticipamos y actuamos. Ese es el compromiso de Carabineros con la seguridad de nuestra región”, afirmó.