La ejecutiva del sector, Cintia Dávila, informó que las determinaciones fueron asumidas durante una ampliada extraordinaria, en la que las bases evaluaron el impacto de la crisis económica en el comercio y las familias.
Entre sus principales preocupaciones están el incremento de precios de productos y servicios, además del aumento de los costos de transporte, abastecimiento y comercialización, situación que atribuyen, entre otros factores, al levantamiento de la subvención al diésel.
“Nosotros no estamos pidiendo bonos, estamos pidiendo más fuentes laborales”, enfatizó Dávila, al señalar que la falta de empleo está llevando a más personas a incorporarse al comercio informal. Añadió que el despido de trabajadores de empresas e instituciones privadas incrementa la competencia dentro del sector gremial.
Los comerciantes también rechazaron un nuevo incremento de los pasajes del transporte público. “Estamos negando la subida nuevamente del sector de pasajes, estamos rechazando de manera contundente”, afirmó Dávila, quien sostuvo que las familias ya enfrentan dificultades para cubrir sus gastos.
Entre las demandas planteadas al Gobierno están la creación de programas de empleos temporales y permanentes, apoyo a las micro y pequeñas unidades económicas y líneas de crédito con bajas tasas de interés y requisitos accesibles para comerciantes y trabajadores por cuenta propia.