Irán dice a EEUU que no hay solución militar para la guerra en Oriente Medio

Irán volvió a advertir este domingo que el conflicto con Estados Unidos no puede resolverse por la vía militar, mientras las negociaciones entre ambos países permanecen estancadas y el estrecho de Ormuz continúa en el centro de la disputa.

El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, afirmó durante una reunión con embajadores extranjeros que una nueva escalada militar tendría una respuesta más contundente por parte de Teherán.

«Si nuestros enemigos vuelven a optar por la vía de la confrontación militar, nuestra respuesta será más contundente que antes», sostuvo el canciller iraní, quien agregó que tampoco existe una solución basada en nuevas sanciones. Según Araqchi, el conflicto solamente puede terminar mediante negociaciones.

La declaración se produce después de meses de enfrentamientos iniciados por ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero. Aunque Washington redujo en las últimas semanas sus operaciones militares y priorizó la presión económica, las diferencias entre ambos países continúan sin resolverse.

El estrecho de Ormuz, en el centro de la disputa

Uno de los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo es el control del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo y gas.

Irán sostiene que no permitirá la reapertura de la vía marítima hasta que se cumplan siete condiciones planteadas durante las negociaciones de junio. Entre ellas figuran un alto el fuego en Oriente Medio, el desbloqueo de activos iraníes en el extranjero, el levantamiento de las sanciones sobre el sector petrolero y el fin del bloqueo naval estadounidense.

El presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó las condiciones planteadas por Teherán, aunque dejó abierta la posibilidad de continuar las conversaciones o retomar las operaciones militares.

El presidente del Parlamento iraní y principal negociador de Teherán, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó este domingo que el estrecho permanecerá cerrado hasta que se cumplan las condiciones establecidas por Irán.

Continúan los contactos indirectos

Funcionarios iraníes y estadounidenses mantuvieron la semana pasada conversaciones indirectas al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas. Teherán presentó una propuesta para reabrir el estrecho y restablecer el tránsito marítimo en un plazo de siete días si se cumplían sus condiciones.

El viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, confirmó que Washington respondió a la propuesta a través de intermediarios y que las autoridades iraníes están analizando actualmente esa respuesta.

El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqaei, señaló que la contrapropuesta estadounidense mantiene posiciones similares a las planteadas anteriormente en relación con el programa nuclear iraní. Teherán, en cambio, insiste en que su prioridad inmediata es resolver la situación en el estrecho de Ormuz.

Mientras continúan las negociaciones, la tensión en la zona permanece elevada. La agencia británica UKMTO informó este domingo que un buque tanque había reportado haber sido alcanzado por un proyectil no identificado en el estrecho, aunque la tripulación resultó ilesa y no se informó contaminación ambiental.

En paralelo, Irán enfrenta una creciente presión económica, con largas filas en las estaciones de servicio y dificultades derivadas del bloqueo de sus exportaciones. En este contexto, el ministro de Petróleo, Mohsen Paknejad, presentó su renuncia y fue reemplazado de manera interina por Hamid Bovard, director ejecutivo de la Compañía Nacional Iraní de Petróleo.

La situación mantiene abiertas dos vías posibles para las próximas semanas: la continuidad de las negociaciones indirectas o una nueva escalada militar en caso de que fracase el diálogo.