El obispo Fernández visibilizó la crisis con un firme pedido por empleo y los adultos mayores

Durante la primera misa en honor a la Virgen del Rosario, monseñor César Daniel Fernández llamó a encomendar a la Patrona de Jujuy las dificultades sociales y económicas.

Cientos de fieles y devotos se congregaron este primer domingo de octubre en el Santuario de Río Blanco para dar inicio formal al mes de celebraciones y peregrinaciones en honor a Nuestra Señora del Rosario de Río Blanco y Paypaya, patrona de Jujuy. En la misa central, el obispo de la Diócesis de Jujuy, monseñor César Daniel Fernández, pidió encomendar a la Virgen las situaciones de vulnerabilidad que atraviesa la comunidad, con un fuerte énfasis en la falta de trabajo, la situación de los adultos mayores y la realidad de las familias golpeadas por las adicciones.

La jornada espiritual comenzó desde primeras horas del día con la llegada de la imagen peregrina desde la Iglesia Catedral y el despliegue de un operativo especial coordinado por el Gobierno provincial y el municipio de Palpalá para asistir a los caminantes que arribaron desde distintos puntos de la provincia.

El mensaje de fe frente a las dificultades sociales y económicas

Durante la homilía, el pastor diocesano se refirió a las problemáticas sociales, económicas y afectivas, e invitó a los presentes a depositar los sufrimientos personales ante la Santa Patrona. «Venimos al santuario cargados y agobiados, nos encontramos con María y con su hijo Jesús y nos vamos aliviados, fortalecidos, animados», sostuvo monseñor César Daniel Fernández.

En ese contexto, el Obispo hizo hincapié en las intenciones particulares de la asamblea y visibilizó la realidad de los sectores más castigados. «Queremos poner en el corazón de la madre todo lo que traemos en nuestro propio corazón», expresó el prelado, pidiendo de manera especial por los enfermos, por quienes carecen de empleo o cuyos ingresos no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas, por las personas que no le encuentran sentido a la vida y por los adultos mayores que luchan por tener una vida digna.

Oración por la juventud y las familias

En otro tramo de su discurso, monseñor Fernández encomendó la protección de los jóvenes y la situación de las familias afectadas por el flagelo de las adicciones. «Lo entreguemos como una ofrenda para el corazón de la madre, depositémoslo a buen cuidado», instó, al tiempo que invitó a pasar por el templo con una actitud de recogimiento: «Es pasar un momento por delante de ella queriendo abrazar y tocar su corazón, es dejar la vida delante de la Virgen».

Al recordar también a los fieles que el día anterior marcharon hacia Luján, el titular de la Diócesis concluyó remarcando que «María hace espacio en su corazón para que entremos todos», dando por comenzado el calendario litúrgico de octubre en la provincia.