Pequeña minería de Tocopilla recibe apoyo del Core para enfrentar efectos de los aluviones

Representantes del gremio se reunieron con los consejeros regionales de la Comisión de Sustentabilidad y Relaciones Internacionales.

Como muy satisfactoria calificaron los pirquineros de Tocopilla la reunión de trabajo que sostuvieron con la Comisión de Sustentabilidad y Relaciones Internacionales del Consejo Regional de Antofagasta (CORE), instancia en la que expusieron los principales problemas que enfrenta el sector a raíz de los aluviones provocados por los últimos eventos climáticos, los que han impedido retomar con normalidad las labores de extracción de mineral.

Según explicó el presidente del Sindicato de Pirquineros de Tocopilla, Walter Cerezo, una de las principales dificultades que enfrentan actualmente es el acceso a los piques, debido a que los caminos troncales que permiten llegar a las faenas resultaron destruidos por los aluviones de barro y agua.

En este sentido, durante el encuentro se conoció una noticia positiva para el sector. De acuerdo con lo informado por la Seremi de Minería, que también participó de la reunión, la empresa Mantos de la Luna iniciará el 28 de septiembre trabajos con maquinaria pesada para habilitar los caminos troncales y permitir nuevamente el acceso a los piques.

“Nos damos cuenta de que las autoridades están muy preocupadas por Tocopilla. Nos vamos con noticias muy alentadoras para seguir trabajando. El balance es muy bueno, porque los consejeros nos han escuchado”, señaló Walter Cerezo, quien participó de la reunión acompañado por sus colegas pirquineros José Díaz y Juan Aguilar.

Para el presidente de la Comisión de Sustentabilidad y Relaciones Internacionales, consejero regional Patricio Tapia, quien gestionó el encuentro, la instancia permitió conocer directamente de los pequeños mineros las dificultades que están enfrentando.

“Nosotros, como consejeros regionales, no podemos estar ajenos a estos requerimientos y necesidades. Vamos a realizar todas las gestiones necesarias, dentro de nuestras posibilidades, para ayudar a este sindicato tocopillano”, afirmó el representante de la provincia de Tocopilla.

Por su parte, el jefe de la Oficina Minera de ENAMI, Patricio Iriarte, informó que también existe la posibilidad de entregar recursos financieros de manera anticipada por la venta de mineral. Este monto se calcula de acuerdo con el promedio de las ventas registradas durante los últimos tres meses.

Asimismo, ENAMI asumió el compromiso de realizar un plan de supervisión de los piques, con el objetivo de verificar las condiciones de seguridad y permitir que las faenas puedan reanudarse de manera segura para los pirquineros.

El consejero regional Gustavo Carrasco señaló que uno de los sectores productivos más afectados por las lluvias y los frentes de mal tiempo ha sido la minería, particularmente los pequeños productores. En ese contexto, destacó que el trabajo de los consejeros regionales “es fundamental para generar las coordinaciones y fortalecer el trabajo que desarrollan, de manera que todo el eje que rodea la actividad minera contribuya con acciones que permitan normalizar la productividad laboral del gremio”, puntualizó el presidente de la Comisión Provincial de Tocopilla.

 

Durante la reunión, el consejero regional Jorge Berna planteó que desde el Consejo Regional se agilizará la ejecución del Programa de Apoyo a la Sostenibilidad de la Pequeña Minería, iniciativa por $3.721 millones, que beneficiará directamente a 371 productores regionales  y que fue aprobada por el CORE durante 2025.

 

A su vez, el consejero regional Gonzalo Santoloya enfatizó que lo prioritario es garantizar que las faenas cuenten con las condiciones de seguridad necesarias antes de retomar plenamente las actividades productivas.

 

En la misma línea, la consejera regional Paula Orellana solicitó elaborar un plan de mediano plazo para enfrentar futuras emergencias climáticas, considerando que este tipo de eventos podría volver a ocurrir y que es necesario contar con medidas preventivas que permitan evitar nuevas interrupciones en las faenas de los pequeños productores.