Además, cuestionó el destino de recursos hacia la actividad financiera.
Tras su viaje a Estados Unidos, el gobernador bonaerense Axel Kicillof criticó al Gobierno por el rumbo económico y advirtió por el impacto de la recesión en la actividad productiva. “Funden todos, eso es lo que estamos viviendo, más de 400.000 puestos de trabajo perdidos en la Argentina”, reclamó en una entrevista con Gustavo Sylvestre.
En ese sentido, el dirigente amplió su diagnóstico al conjunto de la economía y sostuvo que el deterioro alcanza a actividades productivas y culturales. “Hay una catástrofe, se está viviendo una catástrofe productiva, laboral, social, y son sectores desde la cultura, el cine, el teatro, pasando por el turismo, el servicio, industria, construcción, comercio, todo para atrás”, alertó.
Asimismo, el mandatario bonaerense explicó que durante su reciente agenda internacional buscó exponer ante inversores la situación económica de distintas regiones del país: “Yo lo que fui a mostrar es la situación real de la Argentina, la realidad que tenemos, lo que pasa en el territorio, lo que pasa no solo en el Conurbano o el interior de la Provincia, sino en las provincias argentinas que anduve recorriendo y en todos lados es lo mismo”, señaló.
“No hay solución provincial para problemas nacionales, no la hay. Entonces lo que hay que cambiar es el modelo económico”, sostuvo Kicillof, quien el sábado anterior encabezó un acto en el que se mostró como una alternativa para el próximo años electoral.
Además, apuntó contra el sector financiero: “Están llenándole los bolsillos de guita a la timba financiera, que tampoco debe llamarnos la atención, porque ya sabemos de dónde vienen, y al mismo tiempo la economía real, que se estrola”.
Kicillof también cuestionó el impacto de la política económica sobre el mercado interno y sostuvo que la caída del consumo termina afectando especialmente a las pequeñas y medianas empresas. Según planteó, la menor demanda interna repercute sobre el comercio, la industria y los servicios, generando un círculo de menor actividad y pérdida de puestos de trabajo.
En ese marco, el gobernador bonaerense diferenció el desempeño de la economía financiera del de los sectores vinculados con la producción. “Mientras algunos hacen negocios financieros, las fábricas están cerrando, los comercios no venden y los trabajadores pierden sus empleos”, sostuvo, al cuestionar las prioridades que atribuyó al actual esquema económico.
El mandatario provincial también hizo referencia a las dificultades que enfrentan las provincias para sostener sus niveles de actividad frente a un escenario nacional adverso. En su diagnóstico, la reducción de recursos y la contracción de la demanda limitan la capacidad de los gobiernos provinciales para compensar por sí mismos los efectos de la recesión.
Finalmente, Kicillof insistió en que el debate económico excede las fronteras de la provincia de Buenos Aires y reclamó un cambio en las políticas nacionales. Su planteo se produce mientras el escenario político comienza a concentrarse en las elecciones de 2027, con distintos sectores de la oposición delineando sus posiciones frente al rumbo económico del Gobierno nacional.