Bachelet y Boric cuestionaron la adhesión de Chile al Escudo de las Américas y pidieron a Kast reconsiderarla

Los expresidentes manifestaron su preocupación por la incorporación de Chile a la iniciativa impulsada por Estados Unidos y reivindicaron la soberanía y autonomía de la política exterior del país.

Los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric emitieron este jueves una declaración conjunta en la que expresaron su preocupación por la adhesión de Chile al denominado Escudo de las Américas y solicitaron al gobierno de José Antonio Kast reconsiderar la permanencia del país en esa instancia.

En el comunicado, ambos exmandatarios señalaron que la política exterior chilena se ha sustentado históricamente en la defensa de la soberanía y la autonomía nacional, el respeto al derecho internacional y los derechos humanos, además de la protección de los intereses permanentes del país.

Bachelet y Boric reconocieron que la cooperación internacional resulta necesaria para enfrentar amenazas transnacionales, entre ellas el crimen organizado. Sin embargo, sostuvieron que esa cooperación debe preservar la autonomía de las decisiones de Chile y evitar que su política exterior, de seguridad o defensa quede subordinada a prioridades establecidas por una potencia extranjera.

Los exmandatarios también cuestionaron el concepto de una eventual “soberanía continental”, al considerar que podría entrar en tensión con el principio de soberanía nacional que Chile ha defendido históricamente.

“En el actual escenario geopolítico, Chile no debe verse obligado a escoger un bando”, señalaron, al tiempo que plantearon la necesidad de mantener relaciones y alianzas con distintos países y regiones sin exclusiones externas.

La declaración se produce luego de que el gobierno de Kast confirmara la adhesión de Chile al Escudo de las Américas, una iniciativa impulsada por Estados Unidos para coordinar acciones contra organizaciones criminales transnacionales. El Ejecutivo chileno ha sostenido que la incorporación no implica un tratado ni contempla operaciones militares, y ha defendido la participación del país como una herramienta de cooperación en materia de seguridad.

En su comunicado, Bachelet y Boric finalmente llamaron al Gobierno a reconsiderar la permanencia de Chile en la instancia y manifestaron su disposición a colaborar en estrategias de Estado contra el crimen organizado, siempre bajo los principios de soberanía y autonomía de la política exterior chilena.