El objetivo es preservar la aeronave, exhibirla de manera permanente y crear un espacio histórico.
Diputados nacionales presentaron en el Congreso de la Nación iniciativas para solicitar al Poder Ejecutivo Nacional la cesión gratuita a Catamarca de una aeronave veterana de la guerra de Malvinas, con el propósito de avanzar en la federalización de la memoria sobre el conflicto.
El diputado Sebastián Nóblega, de Elijo Catamarca, y el senador Guillemo Andrada, de Convicción Federal, promovieron respectivamente proyectos de Declaración y de Comunicación para concretar el traslado del avión y garantizar su preservación, puesta en valor y exhibición pública permanente.
En particular, los legisladores solicitaron que, a través del Ministerio de Defensa, el Estado Mayor General de la Armada y las autoridades patrimoniales correspondientes, se arbitren las medidas necesarias para ceder a la provincia el Dassault-Breguet Super Étendard 0755/3-A-205.
La aeronave participó de la misión realizada el 30 de mayo de 1982 contra el portaaviones británico HMS Invincible, durante el Conflicto del Atlántico Sur.
La cesión tendría exclusivamente fines históricos, educativos y conmemorativos. La intención de los impulsores es constituir en Catamarca un espacio que permita mantener viva la memoria de los veteranos y caídos en Malvinas y transmitir su legado a las nuevas generaciones.
Los proyectos también contemplaron que el Gobierno nacional coordine con el Gobierno de Catamarca las condiciones necesarias para el traslado, emplazamiento, conservación, seguridad y posterior exhibición pública permanente de la aeronave.
Tras presentar la iniciativa, Sebastián Nóblega anticipó que, en caso de obtener la aprobación del Congreso, solicitará formalmente al gobernador Raúl Jalil que el Super Étendard sea instalado en el departamento de Tinogasta.
De esa manera, el diputado buscó profundizar el carácter federal de la propuesta y llevar a la provincia un testimonio material directamente relacionado con la guerra de 1982.
En los fundamentos, Nóblega y Andrada plantearon que la memoria de Malvinas pertenece a todos los argentinos y, por ese motivo, debe contar con una expresión verdaderamente federal.
Los legisladores consideraron que los objetos, testimonios y elementos históricos relacionados con el Conflicto del Atlántico Sur forman parte del patrimonio común de la Nación. En ese sentido, señalaron que no solamente resulta indispensable preservarlos, sino también garantizar que puedan ser conocidos y valorados en diferentes puntos del país.
Desde esa perspectiva, federalizar la memoria implicaría acercar esos testimonios históricos al territorio y permitir que niños y jóvenes de Catamarca puedan encontrarse frente a un elemento material que formó parte de la guerra.
El objetivo, explicaron, es que las nuevas generaciones puedan conocer la historia, comprender los acontecimientos de 1982 y dimensionar el sacrificio realizado por miles de argentinos.
La intención no se limita al traslado de una aeronave, sino que apunta a construir en Catamarca un espacio permanente de memoria, educación y homenaje, donde el avión pueda conservarse adecuadamente y funcionar como herramienta para la enseñanza de la historia argentina.