Es por esa razón que la comunidad desde hace 9 años sostiene un conflicto abierto por la defensa de su tierra, en la que está en juego sus 30 familias y su territorio ancestral.
Según la comunidad, Elevado Gold llegó en 2017 y comenzó trabajos de exploración en el Cerro Alto de Salle sin cumplir la consulta previa, libre e informada que establece el Convenio 169 de la OIT. Denuncian ingresos de camionetas, geólogos y perforaciones en zonas de aguadas y puestos de veranada. “Nosotros no somos dueños de la tierra, somos parte de ella. Si rompen el cerro arriba, nos secan el agua abajo”, declaró Sebastián Gutiérrez, cacique de la comunidad.
En abril de 2024, un operativo de la Infantería de Catamarca escoltó a la minera para ingresar al territorio. Comuneros y organizaciones denunciaron que no había orden judicial y que durante el procedimiento se destruyeron corrales y se reprimió a los pobladores. El caso más difundido fue el de Félix Escalante, de 83 años, que terminó con heridas por balas de goma.
Semanas después, Gutiérrez fue detenido en su casa del paraje Aguas Calientes en la madrugada por policías que, según su defensa, lo llevaron engañado. La causa: una denuncia de Elevado Gold por amenazas. Fue trasladado a la comisaría de Corral Blanco y luego a la Fiscalía de Belén.
Para la defensa, a cargo de las abogadas Andrea Morales Leanza y Gabriel Maccaroff, hubo un trato desigual. “La fiscal ordenó la detención con la sola denuncia de la empresa y pasó por alto una denuncia anterior de la comunidad por violación del territorio sin consulta”, señalaron en un comunicado.
Del otro lado, la versión es distinta. La empresa sostiene que los trabajos de exploración fueron suspendidos varias veces por ataques con piedras y hondas por parte de un sector de Peñas Negras, y que eso dejó a trabajadores locales sin empleo. Un sector de vecinos de Aguas Calientes, que apoya la actividad minera como salida laboral, pidió custodia policial para poder trabajar. El gobierno provincial, optó por suspender momentáneamente las tareas y llamó al diálogo, pero nunca se concretó en una mesa con protocolo de consulta indígena.
El último episodio registrado fue apenas hace 6 días, en la que la comunidad publicó videos en Instagram donde se ven camionetas blancas de la minera intentando ingresar al campo comunitario, debido a ello, Peñas Negras se declaró en alerta y asamblea permanente.
Del otro lado, la empresa sostiene que los trabajos fueron suspendidos varias veces por ataques con hondas y piedras de un sector de Peñas Negras, que dejó a unos 30 trabajadores sin empleo, y que el gobierno tuvo que instalar un destacamento policial.
Sin embargo, sabemos que de fondo el caso es parte de un problema más grande del pueblo diaguita en Catamarca: la falta de ejecución del relevamiento territorial de la Ley 26.160 y el avance de proyectos mega-mineros sobre territorios comunitarios, que la Unión de Pueblos de la Nación Diaguita de Catamarca resiste defendiendo una territorialidad para la vida frente a la territorialidad extractiva.
Mientras tanto, en la Puna, la comunidad sigue de guardia, cuidando sus tierras y en asamblea permanente, resistiendo para que esa empresa minera no ingrese a su territorio a destrozar su memoria y legado ancestral.
Desde el MST-FITU y nuestra corriente Ecosocialista, repudiamos enérgicamente esta constante represión y atropello contra la comunidad diaguita de Peñas Negras.
Lo que sucede en la Puna no es un hecho aislado, es el modelo de saqueo de tierras que viene imponiendo el gobernador Raúl Jalil, quien entrega un territorio diaguita al negocio mega-minero de Elevado Gold S.A., con la policía como cómplice y guardia privada de ese negociado.
No hay licencia social sin consulta previa, libre e informada como dice el Convenio 169 de la OIT. Tampoco hay transición energética si es a costa de los pueblos originarios.
Retiro inmediato de Elevado Gold del territorio de Peñas Negras.
Cumplimiento de la Ley 26.160 y reconocimiento territorial de la comunidad.
Basta de criminalizar a nuestro pueblos originarios, quienes defienden el agua y la tierra.