Los salarios de los legisladores de América Latina muestran en 2026 una marcada diferencia entre países, con remuneraciones que varían significativamente según la situación económica de cada nación y la evolución de sus monedas frente al dólar.
De acuerdo con el último relevamiento de Directorio Legislativo, Colombia ocupa el primer lugar del ranking regional, con una dieta mensual bruta de US$17.654 tanto para senadores como para representantes. El monto representa un incremento del 48,5% frente a los US$11.884 registrados en la medición anterior.
Sin embargo, la comparación en dólares debe tomarse con cautela. La variación no refleja exclusivamente los aumentos salariales dispuestos por los congresos, sino también el comportamiento de las monedas locales frente al dólar. En el caso colombiano, por ejemplo, el salario aumentó 14% en moneda local, mientras que el peso colombiano se apreció 23% frente al dólar respecto de la medición anterior. Ambos factores explican el fuerte salto del ingreso expresado en moneda estadounidense.
Después de Colombia aparecen los senadores de México, con una remuneración bruta mensual de US$11.068.
El tercer lugar corresponde a Uruguay, donde senadores y representantes tienen una dieta unificada de US$9.920 mensuales.
La parte superior del ranking se completa con Perú, cuyos legisladores cobran US$9.471; Brasil, con US$9.088; y Chile, con US$9.007. En los tres casos, tanto senadores como diputados perciben la misma remuneración.
Más abajo aparecen los diputados de Costa Rica, con US$8.810, y los legisladores de Guatemala, con US$8.032.
Argentina y México presentan una particularidad dentro del relevamiento: son los únicos países analizados donde existe una diferencia salarial estructural entre ambas cámaras.
En México, los diputados perciben US$6.408 mensuales, frente a los US$11.068 que reciben los senadores.
En Argentina, además, la situación dentro del Senado presenta dos niveles de remuneración. Los senadores que aceptaron los incrementos salariales cobran actualmente US$7.917 brutos mensuales, mientras que aquellos que decidieron no adherir a los aumentos perciben US$6.821.
En la Cámara de Diputados, la dieta mensual alcanza los US$5.398.
De esta manera, dependiendo de la cámara y de la decisión adoptada frente a los aumentos, los ingresos legislativos argentinos se ubican entre US$5.398 y US$7.917 mensuales.
Entre los países que registraron mayores movimientos en el último año se destaca Paraguay. Las dietas de sus senadores y diputados pasaron de US$4.755 a US$6.365, lo que implica un incremento del 33,9% medido en dólares.
En el otro extremo, Panamá y Ecuador mantuvieron sin modificaciones sus remuneraciones expresadas en moneda estadounidense. Los legisladores panameños reciben US$5.000, mientras que los ecuatorianos cobran US$4.759.
El caso de Honduras es el opuesto al de Paraguay. Allí, la dieta legislativa medida en dólares cayó de US$4.601 a US$3.833, una disminución del 16,7%.
Con ese descenso, Honduras quedó en el último lugar del ranking elaborado a partir de los países incluidos en el estudio.
El relevamiento de Directorio Legislativo advierte que comparar remuneraciones en dólares permite dimensionar las diferencias entre países, pero también incorpora el efecto de la volatilidad cambiaria.
Los datos fueron recopilados a partir de fuentes oficiales de los congresos nacionales. Las remuneraciones fueron expresadas como montos brutos, antes de descuentos impositivos, y convertidas a dólares utilizando el tipo de cambio correspondiente al 10 de agosto de 2026, según Google Finance.
Por eso, una suba o una baja en el ranking no necesariamente implica que los legisladores hayan recibido un aumento o una reducción equivalente en sus salarios reales. La evolución del tipo de cambio puede amplificar o reducir en dólares los movimientos registrados en las monedas locales.
La comparación regional permite así observar dos fenómenos simultáneos: la disparidad de las dietas legislativas entre los distintos países de América Latina y el impacto que tienen las variaciones cambiarias sobre los salarios cuando se los mide en dólares.