página importante para la institución y para el handball jujeño al quedarse con el título del Torneo Nacional de Clubes – Fase 1 en la categoría Juveniles y, como consecuencia de su gran campaña, conseguir además el ascenso al Nacional C.
La definición se disputó en la cancha del Club Atlético Gorriti y tuvo como protagonistas a dos equipos que llegaron a la última instancia con argumentos suficientes para quedarse con la corona. Sportivo Rivadavia enfrentó a Vargas de La Rioja en un encuentro intenso, donde la paridad fue una constante durante buena parte del desarrollo.
Desde el comienzo quedó claro que no sería una final sencilla. Ambos equipos intentaron imponer su ritmo y el marcador se mantuvo equilibrado durante los primeros minutos. Sin embargo, con el correr del partido, el representante carmense comenzó a encontrar mejores respuestas colectivas y logró establecer una diferencia que resultaría determinante.
Rivadavia encontró en su dinámica una de sus principales virtudes. Las buenas transiciones, la velocidad para salir en contraataque y la efectividad en los momentos importantes le permitieron tomar distancia en el marcador. A partir de allí, el conjunto jujeño supo administrar la ventaja sin perder concentración frente a un rival que nunca dejó de luchar.
Vargas buscó reaccionar y mantenerse en partido, pero Sportivo Rivadavia sostuvo su producción ofensiva y llegó al tramo final con la diferencia necesaria para jugar con mayor tranquilidad. El resultado final, 32 a 28, terminó reflejando el esfuerzo de un equipo que supo crecer en el momento decisivo y que cerró la competencia con una actuación acorde a sus aspiraciones.
El campeonato se desarrolló durante tres jornadas y reunió a representantes de Jujuy, Salta y La Rioja, ofreciendo un escenario de gran exigencia para los jóvenes deportistas. Para Rivadavia, cada partido significó además una oportunidad para sumar experiencia y medir su nivel frente a equipos de otras provincias.
Pero la celebración tiene un significado todavía mayor por el ascenso conseguido. La consagración no solamente entrega una copa a las vitrinas de Sportivo Rivadavia, sino que también abre una nueva puerta para el crecimiento deportivo de la institución, que tendrá la posibilidad de competir en el Nacional C.
El logro es también el resultado de un trabajo que excede a los protagonistas que ingresan a la cancha. Jugadores, entrenadores, dirigentes y familias forman parte de un proceso que permite sostener y desarrollar las categorías formativas.