Además, en su entrevista junto a Jorge Fontevecchia, aseguró: «No veo espíritu reeleccionista en la sociedad argentina».
Acuatro años del intento de asesinato de Cristina Kirchner, volvió a ponerse en el centro del debate la situación del peronismo, su eventual unidad y el escenario político de cara a 2027. En este contexto, Miguel Ángel Pichetto analizó en Modo Fontevecchia, por +Perfil y Radio Perfil (AM 1190), el presente del Gobierno de Javier Milei, el impacto del deterioro económico y las posibilidades de una reconfiguración del mapa electoral.
Pichetto sostuvo que la oposición tiene una oportunidad si logra construir una propuesta común y consideró que la unidad del peronismo será determinante para competir en las próximas elecciones. A partir de su experiencia junto a distintos presidentes y de su lectura del comportamiento electoral argentino, planteó además una hipótesis contundente: “No veo espíritu reeleccionista” en la sociedad y consideró que el peronismo podría llegar a imponerse en primera vuelta.
Miguel Ángel Pichetto es un abogado político de extensa trayectoria que actualmente se desempeña como diputado nacional y presidente del bloque Encuentro Federal. Fue senador de la Nación Argentina por la provincia de Río Negro desde 2001 hasta 2019 por el Partido Justicialista. Fue jefe de la bancada peronista en el Senado durante 17 años.
—Miguel Ángel, no podría haber mejor día para juntarnos aquí. Se cumplen cuatro años del atentado de asesinato a Cristina Kirchner. De hecho, hace un ratito Kicillof colocó un tuit sobre ese tema. Mi pregunta es si aquel hecho, que parece realmente increíble —que se intente asesinar a un presidente en la puerta de su casa, en ese caso un vicepresidente y expresidente en ese momento; la bala no salga; además, los que lo llevaron adelante eran gente verdaderamente marginal—, ¿ese hecho, de alguna manera (no lo vimos en aquel momento, en 2021) marcó un síntoma de la descomposición de la Argentina que luego daría origen a Milei presidente?
—Bueno, yo creo que el origen de Milei presidente tiene también otros elementos para analizar, Jorge. Creo que en la cuarentena y todo el proceso vivido, el encierro, ahí hay algo más también, mucho más profundo, que todavía hoy la sociedad niega a abordarlo como debate. El tema vacunas, el porqué de algunas vacunas sí y otras no, que todavía no está clarificado. Ayer lo vi al doctor Novak en una entrevista que hizo otro periodista muy importante, tratando de construir un mensaje de lo que pasó, de por qué no pudimos acceder a la vacuna Pfizer inmediatamente. Pero bueno, esto todavía está hoy en interrogantes. Creo que el atentado marca un punto tremendo de la historia argentina. Un hecho incluso subestimado, Jorge, por algunos cronistas y comentaristas que lo devaluaban, como que creían que era parte de una maniobra. El hecho burdo en sí mismo, como vos decís, realizado y llevado adelante por marginales, nunca se pudo probar hasta el día de la fecha en el proceso judicial, ni tampoco algún componente intelectual. Yo también veo y analizo algunos eventos previos a este atentado que tienen que ver con la agresión que sufrió la vicepresidenta en sus propias oficinas, en una marcha que se realizó frente a la Plaza del Congreso y en donde columnas que venían de sectores que incluso eran ciertamente afines al gobierno hubo una pedrea impresionante que iba dirigida a su oficina, la que fue marcada previamente con pintura. Ese hecho nunca se investigó por parte del propio gobierno de Alberto Fernández para identificar los responsables y los autores intelectuales. En ese momento había tensiones, Jorge, entre la vicepresidenta y el presidente. Lo que digo es que había algunos avisos. Había algunos avisos, algunos hechos que fueron jalonando este evento, que además, desde el punto de vista insólito, ¿qué estaban haciendo estos muchachos vendiendo copitos en una calle de Buenos Aires a la tarde? Y vos decís: bueno, estaban en una plaza donde había chicos. Bueno, todo esto es absurdo, pero hay algunos elementos que todavía no se han podido dilucidar en el proceso judicial. Aparecen las responsabilidades de estos autores, de los que ejecutaron la acción, del que apretó el gatillo y que lamentablemente estuvo al frente de la presidenta para poder matarla. También ahí hay una fragilidad del sistema de seguridad. Bueno, se cumplen cuatro años y se cumplió más de un año ya de la detención que tiene…
—Dejame, antes de ir al tema de la detención, el presente y el futuro del peronismo. Vos fijate que ese grupo también había llevado guillotinas a la Plaza de Mayo, escrachaba a políticos cuando caminaban por la calle. Obviamente, la pandemia contribuyó a la construcción de eso. Pero probablemente el atentado a Cristina es, como para decirlo de alguna manera, el hecho más…
—Diría que había actos preparatorios ahí. De estos personajes que aparecían en la vida pública y que irrumpían prácticamente en una postura de ruptura con el sistema político. Había como una preparación hacia ese evento que era la muerte de Cristina Fernández. Que se salvó milagrosamente, realmente.
—Y vamos ahora al presente. Kicillof hoy envía un tweet haciendo referencia a «Cristina libre», cumpliéndose estos cuatro años. Dice: “Es realmente grave que a cuatro años del intento de asesinato a Cristina Kirchner la investigación no haya arrojado ningún resultado sobre los autores intelectuales. Hoy Cristina continúa injustamente detenida y el intento de asesinato que sufrió sigue impune. Son dos caras de la misma moneda. Un plan para disciplinar al campo popular y amedrentar a todos los que quieran representar a nuestro pueblo. Seguimos exigiendo que se haga justicia”. Las palabras “Cristina libre” era lo que le reclamaba siempre el sector más cercano al kirchnerismo al gobernador bonaerense, que él se negaba, tratando de marcar distancia, a pronunciarla. Ahora la pronuncia. ¿Qué significa esto? Vos, que sos uno de los, podríamos decir, mentores desde el principio de la necesidad de unir a todo el peronismo. ¿Qué significa esta actitud de Kicillof, que parece distinta a lo que fue en el pasado, tratando de tomar distancia de ese “Cristina libre”?
—A mí me parece, primero, una actitud de solidaridad. El gobernador define estos dos temas, el atentado y la detención, cumpliendo prisión domiciliaria, como un acto de solidaridad. Dos hechos que tienen cierta coherencia en términos de… Porque a mí lo que me parece más grave, y lo he conversado contigo y también con otros colegas periodistas tuyos, es el tema de la inhabilitación perpetua, que es una pena que no es propia del siglo XXI. Hay hechos que están ocurriendo en el mundo, lo que pasó con Marine Le Pen. Hay que empezar a construir el pensamiento de lo electoral en la Argentina, no mirando solamente la persona que está condenada o inhabilitada, sino también el derecho de una parte de la sociedad a votarla y a elegirla. Esto me parece que es una nueva perspectiva que incorpora el fallo Le Pen en Francia, a través de la revisión que hace la Cámara de Apelaciones. Dice: bueno, vamos a permitirle la reducción de la condena de inhabilitación para que pueda ser candidata. Y hoy tenés un escenario, un escenario en Francia de cara a la elección del año que viene, con, por un lado, la izquierda con Mélenchon, la izquierda insumisa de Mélenchon, que es una construcción que viene consolidándose en el tiempo, y el Frente Nacional, que es, digamos, un centro de derecha que Le Pen también ha ido atenuando. Pero ¿qué dijo la Justicia? Bueno, el derecho a participar y el derecho de la sociedad a votar. Esto me parece que es un elemento que hay que incorporar en la Justicia, en este debate y en esta discusión.
A cuatro años del atentado a Cristina Kirchner, Kicillof denunció que el ataque «sigue impune»
—Ahora, Miguel, vos que fuiste, nuevamente insisto, desde el comienzo, abogaste por ese proceso de unión. ¿Cómo ves el proceso de unión? ¿Qué significa esto de Kicillof? ¿Creés que es otra señal más en que el peronismo se encamina a un proceso de unión que se va a resolver a través de qué forma esa candidatura?
—Bueno, un camino empieza con un paso. Y creo que ya hubo un primer paso en una reunión previa que se hizo por parte del gobernador de la provincia de Buenos Aires. También estuvo Máximo, Sergio Massa y otros dirigentes gobernadores. Y este hecho me parece muy significativo porque plantea también ahí, repito, un concepto y una idea que uno tiene que tener en el marco de la solidaridad política. Frente a la adversidad, frente a una persona que está condenada, frente a alguien que fue dos veces presidente, una vez vicepresidente, senadora, diputada, presidenta del partido (cuando fue condenada era presidenta del partido). Me parece que esto es un gesto realmente muy positivo por parte del gobernador de la provincia, camino a la consolidación de un proyecto de unidad que tiene que servir para derrotar a este Gobierno, que es un Gobierno que destruye todos los días. Hoy nos despertamos con los nuevos aumentos. Y no hay aumentos salariales como correlato al aumento del colectivo, del gas, de la luz, de todo lo que son los servicios públicos, la pérdida del poder adquisitivo, el cierre de empresas, la pérdida de empleo. Bueno, hay un problema de devastación de la política económica.
—¿Eso significa que las posibilidades de ser reelecto de Milei son, podríamos decir, inversamente proporcionales a estos aumentos?
—Siempre hay que recordar la frase de Perón que decía que la víscera más sensible es el bolsillo, el proceso económico. Hay un deterioro muy profundo que está viviendo la sociedad argentina. Y nadie vota a alguien que le ha destruido el salario, le ha destruido el nivel de vida, el poder adquisitivo, la pérdida a lo mejor de los sectores medios que mandaban los chicos a una escuela y tuvieron que sacarlos y mandarlos a otra escuela pública. Hay un montón de procesos emocionales que están ocurriendo, que se están desarrollando en la sociedad y que van a gravitar en el momento que haya que votar.
—Ahora está la discusión que vos escuchás repetidamente, de que el peronismo gana en primera vuelta, pierde. ¿Podríamos decir que está creciendo un antimileísmo que haga que quizás este vaticinio de que el peronismo siempre en un balotaje pierde porque el antiperonismo es mayor que el peronismo, que en este caso no sea necesariamente así?