Las comisiones de Relaciones Exteriores del Senado y de la Cámara de Diputados chilenas realizarán este martes sesiones de carácter reservado, en medio de la controversia generada por recientes declaraciones de autoridades militares argentinas sobre la soberanía de la zona.
Las reuniones habían sido convocadas originalmente para abordar distintas materias de política internacional, entre ellas las medidas arancelarias adoptadas por Estados Unidos. Sin embargo, la polémica en torno al Estrecho de Magallanes pasó a ocupar un lugar central debido a la sensibilidad del conflicto. Los presidentes de ambas comisiones, el senador Manuel José Ossandón y el diputado Stephan Schubert, anticiparon que al menos parte de las sesiones podría desarrollarse bajo reserva.
El episodio ocurre además en la antesala de una semana especialmente sensible para las relaciones entre Santiago y Buenos Aires. El Presidente José Antonio Kast viajará este martes a la Región de Magallanes para supervisar ejercicios de las Fuerzas Armadas que contemplan el despliegue de unos 3.000 efectivos, además de unidades blindadas, artillería y buques de la Armada. Aunque las maniobras habían sido planificadas con anterioridad, su realización adquirió una mayor carga política debido a la actual controversia con Argentina.
A esto se suma la reunión bilateral que Kast y Javier Milei tienen prevista para este jueves en Santiago. El mandatario argentino viajará a Chile para participar del Foro Madrid y aprovechará su visita para reunirse nuevamente con su par chileno.
Uno de los principales asuntos que parlamentarios chilenos esperan que Kast plantee a Milei es la vigencia del Decreto 457/2021, aprobado durante el gobierno de Alberto Fernández.
El documento argentino establece como objetivo fortalecer la “exploración, estudio y control conjunto” sobre el Estrecho de Magallanes y el Mar de Hoces o Paso Drake, calificándolos como espacios estratégicos compartidos.
Desde Chile cuestionan que la norma continúe vigente y consideran que su formulación relativiza la soberanía chilena sobre el Estrecho. Aunque Milei había señalado al asumir el gobierno que el decreto constituía un error y que sería corregido, hasta ahora no se ha producido su derogación.
La controversia se intensificó luego de las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Valverde, quien afirmó que “Magallanes, el sur, el (Pasaje de) Drake, todo eso es soberanía, hay que hacer presencia”.
Sus dichos se sumaron a una declaración realizada en abril por el jefe de Hidrografía Naval argentino, contraalmirante Hernán Montero, quien había sostenido que la boca del Estrecho de Magallanes era argentina.
La Cancillería chilena respondió con una nota de protesta y reafirmó que la soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes se encuentra respaldada por los tratados internacionales suscritos entre ambos países, particularmente los acuerdos de 1881 y 1984.
Desde Buenos Aires, el ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, calificó las declaraciones de Valverde como una “confusión y desprolijidad” y sostuvo que la soberanía chilena sobre el Estrecho no se encuentra en discusión. Sin embargo, el episodio no logró cerrar la controversia.
La situación también generó presión dentro del Congreso chileno. Desde distintos sectores políticos se ha planteado que Kast debería aprovechar su encuentro con Milei para exigir una definición clara de Argentina respecto del Estrecho y solicitar la derogación del decreto de 2021.
El Partido Socialista incluso pidió formalmente al Presidente chileno que, en caso de recibir a Milei, exija una declaración explícita de respeto a los tratados vigentes y a la soberanía chilena. La colectividad también cuestionó la participación de Kast en el Foro Madrid, organizado por la Fundación Disenso, vinculada al partido español Vox.
Desde sectores de la derecha también surgieron críticas. El senador UDI Iván Moreira sostuvo que, precisamente por la afinidad política entre Kast y Milei, el gobierno chileno debería estar en condiciones de obtener una respuesta satisfactoria que permita cerrar definitivamente la controversia.
En tanto, parlamentarios de distintos sectores coincidieron en que la reunión bilateral no debería limitarse a cuestiones ideológicas o económicas y que el tema de Magallanes debe formar parte de la agenda presidencial.
El propio gobierno chileno evitó descartar esa posibilidad. El biministro Claudio Alvarado afirmó que la agenda entre ambos mandatarios permanece abierta y que no existen temas excluidos de antemano, por lo que el decreto argentino podría ser abordado durante la reunión.
De esta manera, la cita entre Kast y Milei llega precedida por una creciente presión política y diplomática. Mientras Chile busca reafirmar su posición sobre el Estrecho de Magallanes, Argentina mantiene vigente un decreto cuya redacción genera cuestionamientos en Santiago.
El resultado de la reunión podría convertirse así en una señal relevante para el futuro de la relación bilateral y para determinar si la actual controversia queda como un nuevo episodio diplomático o si abre una disputa de mayor alcance entre ambos países.