Matías Ruiz valoró mucho el punto de Talleres: «Nos conocemos mucho con Zapla, pero había que sumar»

El volante del "Expreso" destacó el enorme esfuerzo físico del equipo de Perico en el exigente debut clásico disputado en el "Emilio Fabrizzi" que terminó sin goles.

En un arranque de Torneo Regional Federal Amateur 2026 que cumplió con la promesa de máxima intensidad y pierna fuerte, el «Clásico » entre Altos Hornos Zapla y Atlético Talleres de Perico culminó con un disputado empate sin goles en el Estadio Emilio Fabrizzi. El domingo por la tarde, bajo una atmósfera expectante y un marco de público imponente, los dos colosos de la provincia se repartieron unidades en la jornada inaugural de la Zona 7 de la Región Norte. El duelo estuvo signado por el despliegue físico extenuante, la fricción constante y una notoria falta de lucidez colectiva en ambos bandos, factores comunes en los siempre complicados partidos de debut nacional. Aunque a ambos conjuntos les faltó fineza en los metros finales para quebrar la paridad, el gran protagonista y eje del equilibrio para la visita, el mediocampista Matías Ruiz, se retiró del campo de juego con la satisfacción de haber cumplido con la premisa fundamental de no regresar con las manos vacías a Perico.

El volante, encargado de comandar las transiciones del «Expreso», dialogó con la prensa tras finalizar el exigente compromiso en Palpalá. Ruiz destacó el titánico esfuerzo colectivo que realizó el plantel conducido técnicamente por Nazareno Godoy en una cancha siempre compleja y ante un rival de enorme jerarquía como lo es el «Merengue» dirigido por Martín Martos.

«¡Siempre es difícil estos debuts!», comenzó expresando el mediocampista de Talleres con la respiración aún agitada por el trajín del partido, pero con la lucidez conceptual intacta para valorar la unidad conseguida en rodeo ajeno. «Nos conocemos mucho con Zapla, pero creo que había que sumar y lo hicimos», añadió con firmeza Ruiz, haciendo alusión al prolongado historial de enfrentamientos que sostienen ambas instituciones y que anula prácticamente cualquier factor de sorpresa táctica entre los entrenadores. Para el centrocampista periqueño, comenzar sumando de visitante es un gran bálsamo que revalida los exigentes trabajos físicos de la pretemporada y sienta bases de solidez defensiva indispensables en un torneo donde los errores se pagan con la eliminación directa.

El trámite del encuentro reflejó a la perfección el análisis posterior de la figura periqueña. Desde el pitazo inicial, el superclásico jujeño se jugó al límite de la intensidad. El local, Altos Hornos Zapla, intentó adueñarse de las acciones empujado por la marea de su parcialidad en el Emilio Fabrizzi, pero se topó con un Talleres muy bien escalonado y compacto en todas sus líneas. El mediocampo se transformó en una zona de batalla donde Matías Ruiz, secundado por sus compañeros, desplegó un despliegue atlético encomiable para cortar los circuitos creativos del conjunto siderúrgico.

Consciente de la envergadura del torneo de ascenso más competitivo del interior, Matías Ruiz no ocultó que la paridad, si bien fue trabajada y costosa, debe valorarse como un paso positivo. «Esto recién comienza y hay que seguir», advirtió el mediocampista.

La mente del volante y de todo el cuerpo técnico de Talleres de Perico ya se proyecta inmediatamente hacia el siguiente desafío liguero de la Zona 7. En la segunda fecha de la competencia, el «Expreso» tendrá su debut absoluto como local en el Estadio Plinio Zabala, donde recibirá la visita de La Mona 44.