El “Lobo” volvió a dejar sin DT a Patronato de Paraná con una insólita coincidencia arbitral

El vibrante empate 3 a 3 cosechado el último sábado en el Presbítero Bartolomé Grella no solo dejó sensaciones de épica para el equipo jujeño, sino que desencadenó la renuncia de Marcelo Candia como entrenador.

El fútbol argentino, caracterizado históricamente por su dramatismo y sus dinámicas impredecibles, suele regalar capítulos de un misticismo y una casualidad que rozan lo cinematográfico. Para Gimnasia y Esgrima de Jujuy, la actual campaña de la Primera Nacional no solo se está traduciendo en una sólida pelea por los puestos de vanguardia en la Zona B bajo la conducción táctica de Hernán Pellerano, sino también en haberse transformado, de manera casi mitológica, en una auténtica pesadilla para los directores técnicos de Patronato de Paraná. El último fin de semana, tras el electrizante y batallado empate 3 a 3 en tierras entrerrianas, el «Lobo» jujeño volvió a convertirse en el factor determinante para que el conjunto del «Patrón» se quedara acéfalo en su conducción profesional.

La comisión directiva de Patronato de Paraná oficializó la desvinculación de Marcelo Candia de su cargo como director técnico principal del primer equipo. El detonante inmediato de esta decisión fue el impensado y cambiante empate registrado el sábado en el Estadio Presbítero Bartolomé Grella, donde Gimnasia de Jujuy logró rescatar un valiosísimo punto en una lluvia de goles que finalizó con un emotivo 3 a 3. Mediante un comunicado de prensa difundido a través de sus canales de comunicación oficiales, la institución entrerriana agradeció de manera formal y sincera al entrenador saliente y a todo su cuerpo de colaboradores por el incansable trabajo diario, el compromiso profesional y la dedicación absoluta manifestada durante su ciclo al frente del plantel profesional. Sin embargo, detrás de la cortesía protocolar del anuncio, subyace una realidad ineludible: enfrentar a Gimnasia de Jujuy se ha vuelto una experiencia de altísimo riesgo para los entrenadores de Patronato.

Esta salida de Marcelo Candia no hace más que revivir, como un calco del destino, lo acontecido en la primera mitad del certamen de la Primera Nacional. En aquella oportunidad, durante el encuentro disputado en la «Tacita de Plata», Gimnasia se impuso con autoridad ante el elenco entrerriano, propinándole una derrota que caló hondo en las aspiraciones del rival. Horas después de consumarse aquella caída en el norte del país, Rubén Darío Forestello, quien en ese momento comandaba las riendas tácticas del «Patrón», se vio obligado a dar un paso al costado y presentar su renuncia irrevocable ante las autoridades del club entrerriano. Así, en una racha pocas veces vista en la categoría, el «Lobo» jujeño logró dejar sin director técnico a Patronato en las dos ruedas del mismo campeonato regular.

No obstante, la racha destructora de técnicos no es la única singularidad que une a estos dos compromisos. La estadística más asombrosa y que despierta todo tipo de comentarios entre los amantes de las curiosidades del fútbol radica en la terna arbitral. En ambos encuentros, tanto en la victoria jujeña de la primera rueda en el norte como en el agónico empate 3 a 3 del sábado pasado en Paraná, el encargado de impartir justicia sobre el terreno de juego fue exactamente el mismo árbitro principal: Federico Benítez. El colegiado se ha transformado en el testigo silencioso y presencial de una doble destitución técnica que parece salida de un libreto de ficción futbolera.