ONG dice que no hay mejoras en la calidad de vida de ciudadanos
Luego de la captura del exjefe del régimen venezolano, Nicolás Maduro, por fuerzas militares de Estados Unidos el pasado 3 de enero y el reconocimiento de Delcy Rodríguez, como presidenta encargada, inició una nueva etapa para Venezuela.
Esta fase incluye la venta de petróleo bajo la tutela de la administración del presidente Donald Trump. En este complejo proceso, hay muchas interrogantes y una de ellas es el destino del dinero del petróleo vendido en los últimos siete meses.
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha asegurado que los ingresos generados por la venta de crudo venezolano están siendo controlados y auditados, contrario a lo ocurrido durante la administración de Maduro que inició en 2013 y concluyó a principios de este año.
“Por primera vez, el dinero no está siendo robado”, aseveró Rubio a finales de mayo. Indicó que los recursos se administran en beneficio del pueblo venezolano.
Según Rubio, los fondos depositados en una cuenta bancaria en Nueva York, auditada por KPMG, se emplean para pagar salarios de maestros, bomberos, policías y profesores universitarios. Esto como parte del plan estadounidense de tres etapas: estabilización, recuperación y transición.
Trump dijo, el 28 de julio, que su gobierno ha recaudado más de US$13.000 millones por la venta de petróleo venezolano desde que asumió el control de las exportaciones en enero.
Antonio De La Cruz, presidente del Inter American Trend, explica a DIARIO LAS AMÉRICAS que los recursos generados por las exportaciones petroleras van a una cuenta fidecomiso: se extrae el petróleo y lo venden a refinerías que hacen el despacho.
“Vamos a poner como ejemplo a Chevron: despacha a Valero Energy Corporation, quien pone esos recursos en una cuenta fidecomiso que es administrada por el banco, unos van a Chevron a quien le entregan su alícuota y otra porción por la deuda, por ejemplo, que tiene PetroBoscán con Chevron. El remanente pasa a lo que se llama Cuenta Soberana de Venezuela, que está bajo la custodia del Tesoro de los Estados Unidos, y ese dinero que se va depositando ahí es al que tiene acceso el Estado venezolano”, indica.
De La Cruz, experto petrolero, puntualiza: “Lo único que sabemos de forma oficial es que se han enviado a Venezuela 300 millones de dólares. ¿Cuánto se ha enviado después de eso? Delcy Rodríguez dijo que con ese dinero había pagado salarios, vaya a usted a creerle. El destino de los fondos que están en la cuenta soberana y la transferencia al Banco Central de Venezuela (BCV) o a Petróleos de Venezuela (PDVSA) pareciera que no es público todavía”.
El aumento del “ingreso mínimo integral”, anunciado por Rodríguez el 30 de abril, está conformado por una serie de bonos, mientras que el salario mínimo sigue congelado a menos de un dólar.
El 8 de julio, la presidenta interina señaló que los ingresos petroleros son para la reconstrucción de Venezuela tras los devastadores terremotos del pasado 24 de junio.
“Habrá los recursos también para la recuperación, la reconstrucción de nuestra patria luego del doblete sísmico del 24 de junio”, prometió Rodríguez.
El analista De La Cruz considera que hay una falta transparencia sobre el destino de los recursos petroleros: “No está a la vista la información”. Acota que eso ocurre, a pesar de que el Banco Central publica cifras porque quiere que el Fondo Monetario Internacional (FMI) le favorezca.