Si vez el «Lobo» continúa como único puntero con 41 unidades, la brecha con sus inmediatos perseguidores se ha reducido peligrosamente tras una jornada donde los resultados ajenos no acompañaron.
Gimnasia y Esgrima de Jujuy sufrió un duro revés en sus aspiraciones por distanciarse en la vanguardia de la Zona B. El conjunto albiceleste cayó derrotado por 2 a 0 ante un Quilmes que, herido en su orgullo y necesitado de puntos para prenderse en la lucha por el Reducido, supo aprovechar sus momentos de lucidez para golpear en el complemento.
La figura del encuentro fue Agustín Lavezzi, quien ingresando desde el banco de suplentes, cambió el destino de un partido que hasta entonces parecía destinado a un empate gracias a la monumental actuación del arquero jujeño Milton Álvarez.
Desde el pitazo inicial, el planteo del local fue agresivo, buscando asfixiar la salida del equipo de nuestra provincia. Apenas a los tres minutos, el «Cervecero» ya avisaba con una llegada clara de Martínez, marcando lo que sería la tónica de los primeros pasajes: un Quilmes volcado al ataque y un Lobo jujeño aguantando las embestidas con una defensa que, por momentos, se vio sobrepasada por la velocidad de los volantes locales. La presión de Quilmes fue una verdadera «tromba» en los primeros diez minutos, obligando a Milton Álvarez a intervenir de manera providencial para mantener el arco en cero.
Con el correr del reloj, la intensidad del local fue mermando y el partido cayó en una meseta de imprecisiones. Gimnasia intentó adelantarse en el campo con el trabajo de Maidana y Gallardo en la mitad, buscando conectar con Molina y Bianchi, pero las ideas en los últimos metros fueron escasas. El primer tiempo se extinguió con un empate sin goles que, a juzgar por el desarrollo, terminaba siendo un negocio aceptable para el conjunto de Jujuy, dada la superioridad territorial mostrada por el dueño de casa.
En el complemento, la historia parecía repetirse. Quilmes retomó la iniciativa y a los diez minutos, Axel Batista sacó un remate potente que nuevamente encontró las manos seguras de Milton Álvarez, quien a esa altura ya se erigía como la gran figura del elenco jujeño.
Sin embargo, la resistencia del Lobo encontraría su límite en los cambios dispuestos por el entrenador local. El ingreso de Agustín Lavezzi fue el factor determinante que rompió el equilibrio del encuentro.
A los 27 minutos del segundo tiempo, tras un centro preciso, Lavezzi conectó un certero cabezazo que dejó sin chances a Álvarez, desatando la euforia en el estadio Centenario y dejando al Lobo con la obligación de salir a buscar el empate de manera desesperada.
Los minutos finales fueron de puro nerviosismo para los dirigidos por Pellerano, que no encontraron los caminos para vulnerar a la defensa cervecera.
Ya en tiempo de descuento, a los 47 minutos, con Gimnasia jugado en ataque, Quilmes ejecutó un contragolpe letal iniciado por Batista que terminó nuevamente en los pies de Lavezzi, quien definió cruzado para sellar el 2 a 0 definitivo.
Esta derrota, sumada a la caída previa sufrida ante Colegiales el pasado sábado por 2 a 1, enciende las alarmas en el «23 de Agosto». Si bien Gimnasia de Jujuy se mantiene en lo más alto de la Zona B con 41 puntos en 23 partidos jugados, la ventaja sobre sus perseguidores ha dejado de ser cómoda.
El principal escolta es ahora Tristán Suárez, el rival del próximo lunes en Jujuy, que suma 39 puntos y cuenta con la ventaja de haber jugado un partido menos (22 encuentros), lo que significa que de ganar su compromiso pendiente, podría arrebatarle el liderazgo al Lobo. Más atrás, la lucha es feroz: Temperley ocupa la tercera posición con 37 unidades, seguido de cerca por Atlanta con 36 puntos, este último también con un partido menos en su haber.
Posiciones Zona B:
Gimnasia (J): 41 pts (23 PJ)
Tristán Suárez: 39 pts (22 PJ)
Temperley: 37 pts (23 PJ)
Atlanta: 36 pts (22 PJ)
Midland: 34 pts (22 PJ)
Gimnasia y Tiro: 34 pts (23 PJ)
Dep. Maipú: 32 pts (23 PJ)
El camino hacia el ascenso directo sigue dependiendo de Gimnasia, pero el margen de error ha desaparecido. La irregularidad mostrada en las últimas cinco fechas, donde solo se obtuvo una victoria, dos empates y dos derrotas, obliga al equipo a realizar una profunda autocrítica.
Los hinchas jujeños esperan que el equipo recupere la solidez defensiva y la contundencia en ataque que lo llevaron a lo más alto, entendiendo que cada punto perdido de aquí al final del torneo puede ser determinante para el sueño de volver a la máxima categoría del fútbol argentino.
La próxima fecha será crucial para ver la capacidad de reacción de este plantel, que deberá demostrar carácter para defender la punta ante su inmediato perseguidor, Tristán Suarez, quien visitará la Tacita de Plata el lunes a las 15 horas.