Gimnasia busca recuperar la sonrisa ante Quilmes para sostenerse en lo más alto de la zona “B”

Tras el duro traspié sufrido en Munro ante Colegiales, el conjunto dirigido por Hernán Pellerano visita al "Cervecero" Con la obligación de sumar de a tres para no poner en riesgo su liderazgo.

Gimnasia y Esgrima de Jujuy se encuentra ante una encrucijada determinante en su camino por el ascenso. Esta tarde, a partir de las 19:00, el equipo conducido técnicamente por Hernán Pellerano pisará el césped del Estadio Centenario de Quilmes con un objetivo que no admite matices: obtener una victoria que le permita disipar las dudas generadas recientemente y blindar su posición de privilegio en la tabla de posiciones. El encuentro, correspondiente al postergado de la fecha 21 de la Primera Nacional, contará con el arbitraje de Juan Cruz Robledo, quien estará secundado por Pablo Gualtieri y Agustín Méndez como asistentes, mientras que Mariano Negrete oficiará como cuarto árbitro.

La actualidad del «Lobo» es ambivalente. Si bien los números lo siguen favoreciendo, manteniéndose como el único líder de su zona gracias a la regularidad demostrada durante gran parte del certamen, la reciente derrota por 2 a 1 frente a Colegiales ha encendido algunas alarmas en el seno del plantel y en la parcialidad jujeña. Gimnasia se quedó en Buenos Aires donde se entrenó pensando en volver al triunfo.

Aquel traspié en condición de visitante no solo significó el fin de una racha positiva que ilusionaba a toda la provincia, sino que también dejó al descubierto falencias tácticas que el cuerpo técnico ha intentado corregir a contrarreloj durante la breve semana de trabajo.

El foco de las críticas tras la caída en Munro recayó principalmente sobre la figura de Hernán Pellerano. El entrenador, en un intento por sorprender o dosificar cargas, realizó modificaciones profundas en la estructura del equipo —»movió la estantería», según el sentir del hincha— que finalmente no arrojaron los resultados esperados. El planteo ante Colegiales fue cuestionado por la falta de respuestas futbolísticas ante la adversidad, lo que hoy obliga al director técnico a reconsiderar su estrategia. Se espera que, para el choque ante el «Cervecero», Gimnasia presente cambios nominales y estructurales con el fin de recuperar la solidez defensiva y la fluidez en la generación de juego que lo llevaron a lo más alto.

La urgencia de sumar puntos radica en la escasa diferencia que separa al puntero de sus perseguidores inmediatos. En un torneo tan parejo como la Primera Nacional, cualquier resignación de puntos puede traducirse en la pérdida del liderazgo en cuestión de fechas. Por ello, el compromiso en el Centenario se vive como una verdadera final. Los jugadores son conscientes de que defender la cima requiere volver a las fuentes: presión alta, orden táctico y eficacia frente al arco rival, atributos que parecen haberse desdibujado en la última presentación.

El grupo ha buscado cerrar filas y enfocarse exclusivamente en los noventa minutos que tienen por delante, entendiendo que el liderazgo no solo se consigue con talento, sino también con la capacidad de resiliencia tras un golpe inesperado.

En San Salvador de Jujuy, la expectativa es máxima. El hincha, que manifestó su descontento tras el último partido, espera una respuesta anímica y futbolística acorde a las aspiraciones de un club que sueña con el regreso a la máxima categoría.