Las repercusiones en River luego de la derrota con Barracas Central

El conjunto "Millonario", golpeado por la eliminación en Copa Argentina ante Aldosivi y el debut con derrota en el Monumental, se entrenó en Ezeiza sin descanso pensando en el duelo del miércoles ante Gimnasia de La Plata.

El fútbol no concede tregua, y mucho menos cuando se trata de una institución con la exigencia de River Plate. El «Mundo River» se encuentra hoy sumergido en un clima de profunda preocupación tras un inicio de semestre que ha desdibujado las expectativas generadas con la llegada de Eduardo Coudet. La reciente derrota por 1 a 0 ante Barracas Central en el propio Estadio Monumental no fue solo un traspié estadístico, sino la confirmación de un mal presente que ya traía el lastre de la eliminación en la Copa Argentina a manos de Aldosivi. Ante este escenario, el plantel no tuvo margen para el descanso y ya trabaja a contrarreloj para intentar enderezar el rumbo este miércoles cuando visite a Gimnasia y Esgrima La Plata en «El Bosque».

La jornada del domingo en el predio de Ezeiza estuvo marcada por las caras largas y el silencio reflexivo. El grupo de jugadores, bajo las órdenes del «Chacho», realizó trabajos de regeneración y ajustes tácticos en medio de una decepción que caló hondo tanto en el cuerpo técnico como en la dirigencia. El objetivo inmediato es claro: revertir la imagen de forma urgente. Para Coudet, el duelo en La Plata representa mucho más que tres puntos; es la oportunidad de demostrar que su proyecto tiene cimientos sólidos para sostenerse en el tiempo, a pesar de los duros golpes recibidos en la última semana.

Puertas adentro del vestuario de Núñez, la autocrítica es elocuente. Existe un consenso generalizado respecto a que, más allá de las formas y la búsqueda de una identidad de juego ofensiva, la necesidad de volver a la victoria es imperiosa. El crédito de los procesos en el fútbol argentino suele ser corto, y Coudet sabe que necesita resultados positivos para que su metodología no sea cuestionada prematuramente por el hincha. No obstante, desde el entorno del cuerpo técnico se transmite una imagen de fortaleza y confianza, asegurando que tienen las herramientas necesarias para revertir esta situación adversa.

El análisis táctico de la caída ante el «Guapo» dejó en evidencia falencias en la generación de juego y una vulnerabilidad defensiva que preocupa. River fue un equipo con posesión pero sin profundidad, una característica que se repitió en la derrota ante el «Tiburón» marplatense. Para el miércoles, se esperan cambios en la alineación titular, buscando mayor frescura y una respuesta anímica que permita al equipo imponerse en un escenario históricamente complejo como es la cancha de Gimnasia.

Uno de los diagnósticos más claros que ha realizado el entrenador es que todavía no cuenta con el plantel que pretende. Esta carencia de variantes ha llevado a la dirigencia encabezada por Jorge Brito a acelerar las gestiones en el mercado de pases. En las próximas horas, River intensificará los contactos para cerrar incorporaciones que le den el salto de calidad que el «Chacho» reclama para ejecutar su esquema dinámico.

Los nombres que encabezan la carpeta son los de Esequiel Barco y Francisco Ortega. El ex-Independiente es visto como la pieza faltante para romper líneas en los metros finales, aportando ese «mano a mano» que hoy River extraña. Por su parte, la búsqueda de un lateral con proyección como Ortega apunta a equilibrar una defensa que ha sufrido por las bandas.