China tiene mejor imagen global que Estados Unidos

La puja entre China y Estados Unidos por el liderazgo global alcanza la economía, la tecnología, la geopolítica y la cultura.

Sin embargo, la opinión ciudadana sobre las potencias continúa siendo un parámetro sobre la legitimidad que tienen los gobiernos a la hora de vincularse con ambos centros de poder y es precisamente allí donde se registró un cambio radical.

Según relevó un estudio realizado a 42.000 personas de 36 países por el Centro de Investigaciones Pew, con sede en Washington, China superó a Estados Unidos en imagen global por primera vez en 20 años.

El gigante asiático había tocado fondo en el inicio de la pandemia, pero revirtió su imagen en simultáneo a una caída norteamericana.

La encuesta se realizó entre el 8 de febrero y el 13 de mayo, en medio del conflicto bélico entre EE.UU. e Irán, las amenazas a Groenlandia y la intervención sobre Venezuela.

“La percepción global de Estados Unidos empeoró el año pasado, al inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump, aunque la mayoría de la gente seguía teniendo una opinión más positiva de EE.UU. que de China”, señaló Pew, y agregó: “Este año, la situación es diferente”.

El informe indica que hace tres años EE.UU. se imponía con un 58% de imagen positiva, contra un 32% de China, mientras que el equilibrio se encuentra actualmente en un 36% contra el 45%. Asimismo, la percepción sobre los líderes de ambos países es negativa, pero Trump continúa cayendo (roza el 20%), mientras que Xi Jinping asciende a más del 30%.

El estudio también relevó que los encuestados jóvenes tienen una opinión más positiva sobre China. Otra particularidad es que la percepción negativa sobre Estados Unidos se acentúa entre sus vecinos, Canadá y México, lo que tiene un correlato entre los países limítrofes de China, dado que India, Filipinas y Japón valoran más a Trump que a Xi Jinping. En América Latina, la opinión se muestra dividida.

El director de la CIA, John Ratcliffe, afirmó que la principal prioridad de la agencia de inteligencia es imponerse a China en la carrera tecnológica, una competencia que definió como clave para la seguridad nacional norteamericana.

Durante una conferencia en el Army War College, el funcionario explicó que el organismo modificó su estructura para acelerar la incorporación de herramientas de Inteligencia Artificial, sistemas cibernéticos y otras tecnologías emergentes con el objetivo de mantener la ventaja frente a sus principales rivales.

Ratcliffe sostuvo que los avances tecnológicos ya tuvieron un impacto directo en distintas operaciones encubiertas desarrolladas por Estados Unidos a nivel tecnológico.