Esta tarde, San Lorenzo y Deportivo Riestra se verán las caras en el marco de los 16avos de final de la Copa Argentina 2026. Un choque que promete sacar chispas en el oeste del Gran Buenos Aires: el Ciclón arranca una nueva era con el debut de Pipo Gorosito en el banco, mientras que el Malevo de Pompeya busca dar el golpe y salvar un año que arrancó torcido
La tormenta azotó Boedo en el cierre del semestre pasado. Tras la durísima eliminación de la Copa Sudamericana en manos de Deportivo Recoleta, se dio un fuerte sismo institucional: finalizó el interinato de Sergio Costantino en la presidencia y Marcelo Culotta se impuso en las urnas para tomar las riendas de un club con una alarmante deuda de 67 millones de dólares.
En lo futbolístico, la renuncia de Gustavo Álvarez le abrió la puerta al retorno de un viejo conocido de la casa: Pipo Gorosito. El flamante DT, que debuta este viernes, ya avisó que el panorama es complejo y que asume el fierro caliente «por amor»en un contexto de austeridad. El gran objetivo de arranque: meterse en octavos de final.
El Malevo, comandado por Guillermo Duro, necesita imperiosamente cambiar el chip de un primer semestre de 2026 para el olvido. Pese a disputar de manera histórica la Copa Sudamericana, se despidió rápido en la fase de grupos y apenas pudo festejar tres victorias en lo que va del año. Una de ellas fue el 1-0 ante Deportivo Maipú en la ronda anterior, triunfo que hoy le da la chance dorada de cruzarse contra un grande y buscar el batacazo en la Copa Argentina.