En un contexto de creciente preocupación, el presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, ha señalado que las evaluaciones de inteligencia indican que Rusia podría estar planificando ataques contra infraestructura crítica en los estados bálticos o en Polonia. Esta advertencia se emitió el pasado miércoles y refleja un panorama de tensión en la región.
El mandatario lituano mencionó que las autoridades están atentas al riesgo de ataques que podrían impactar sistemas esenciales como los de energía y transporte, incluyendo las instalaciones que conectan a Lituania con la red eléctrica europea. «No puedo negar que tenemos información sobre operaciones cinéticas limitadas que podrían dirigirse a infraestructura crítica», declaró Nauseda a la agencia de noticias local BNS.
Sin embargo, no se especificaron lugares ni momentos concretos para estos potenciales ataques, que podrían utilizar tanto medios convencionales como tácticas no convencionales. En respuesta, Rusia ha desestimado estas afirmaciones, considerándolas un pretexto para justificar el incremento de la presencia militar de la OTAN en la región.
Por su parte, el presidente de Letonia, Edgars Rinkevics, advirtió que la efectividad de Ucrania en su lucha contra Rusia podría llevar a Moscú a responder con provocaciones contra el flanco oriental de la OTAN. «Incluso sin una victoria total de Ucrania, Rusia podría probar indirectamente el Artículo 5 y los mecanismos de respuesta de la Alianza y la Unión Europea», afirmó Rinkevics.
Las advertencias no son nuevas, ya que los tres estados bálticos —Lituania, Letonia y Estonia—, junto a Polonia, han reforzado su seguridad en torno a infraestructuras clave ante la amenaza percibida de Rusia. Se ha informado que estos países han sido blanco de ataques híbridos por parte de Moscú desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania el 24 de febrero de 2022.
El martes y miércoles pasados, Polonia interceptó aeronaves rusas sobre el mar Báltico, que supuestamente estaban monitoreando los sistemas de defensa aérea polacos, aunque permanecían fuera de las aguas territoriales de Polonia.
En Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, descalificó las advertencias de la inteligencia lituana, afirmando que son parte de una campaña destinada a justificar una mayor militarización en la región. «Es una nueva tanda de espantajos que busca crear una imagen del enemigo», afirmó Peskov.
Las tensiones han llevado a los países bálticos y a Polonia a incrementar sus preparativos militares. El general Raimundas Vaikšnoras, jefe de defensa de Lituania, confirmó que se han desplegado tropas adicionales para proteger la infraestructura crítica, mientras que Polonia también intensificó la seguridad tras un ataque atribuido a Rusia el pasado noviembre.