El Gobierno de Lula evita escalar la tensión con Milei pese a su respaldo a Bolsonaro.

Tras la confirmación del viaje de Javier Milei a Brasil para respaldar a Flávio Bolsonaro y visitar a Jair Bolsonaro, en el Palacio del Planalto admiten inquietud por una escalada de un conflicto político.

Sin embargo, aseguran que priorizarán el vínculo bilateral por el peso estratégico de la relación entre ambos países.

La decisión del presidente Javier Milei de viajar el próximo 25 de julio a Brasil para apoyar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro y reunirse con el exmandatario Jair Bolsonaro volvió a generar preocupación en el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, que sigue de cerca cada uno de los gestos del mandatario argentino hacia el principal espacio opositor brasileño.

En el Palacio del Planalto consideran que la visita representa un nuevo respaldo político al bolsonarismo en plena campaña electoral brasileña. No obstante, la administración de Lula mantiene la decisión de evitar una escalada diplomática y preservar la relación institucional con la Argentina, al considerar que los intereses comerciales y estratégicos entre ambos países están por encima de las diferencias ideológicas.

El viaje fue confirmado este viernes por el propio Milei durante una entrevista con FM Radio Now 97.9, en la que detalló que su presencia dependerá de que Flávio Bolsonaro sea proclamado candidato presidencial.

«El 25 viajo a Brasil. Si es que lo ungen candidato a presidente a Flávio Bolsonaro, voy a estar en San Pablo y voy a hacer también un paso por Brasilia para saludar a Jair Bolsonaro», afirmó el Presidente.

Javier Milei confirmó que viajará a Brasil para respaldar a Flávio Bolsonaro y visitar a Jair Bolsonaro

La declaración ratificó el fuerte alineamiento político del mandatario argentino con la familia Bolsonaro, una relación que se profundizó durante el último año con reuniones privadas, gestos públicos de respaldo y críticas reiteradas al gobierno de Lula da Silva.

Pese al malestar que genera la postura de Milei, el gobierno brasileño optó por mantener abiertos los canales de diálogo con la Casa Rosada. De acuerdo con fuentes del Ejecutivo brasileño citadas por TN, la prioridad es preservar la relación bilateral debido a la importancia económica de ambos