Noruega sacudió al mundo al eliminar a Brasil con una actuación descomunal de Erling Haaland

El conjunto escandinavo se impuso por 2 a 1 en Nueva Jersey con un doblete del delantero del Manchester City y avanzó a cuartos de final por primera vez en su historia.

La “Verdeamarela” de Carlo Ancelotti falló un penal clave en el primer tiempo.

El fútbol ha vuelto a demostrar que las jerarquías y el pasado no juegan solos dentro de un campo de juego. En una tarde que quedará grabada como una de las mayores sorpresas en la historia de las Copas del Mundo, la selección de Noruega dio el gran batacazo del Mundial 2026 al eliminar a Brasil en los octavos de final, tras imponerse por 2 a 1 en el New York New Jersey Stadium.

De la mano de un Erling Haaland imparable, autor de dos goles, el equipo nórdico selló su clasificación histórica a la ronda de los ocho mejores, dejando en el camino a uno de los máximos favoritos al título.

El encuentro comenzó con una intensidad que presagiaba lo que vendría. Apenas se jugaban tres minutos cuando Patrick Berg logró enviar la pelota a la red, pero el grito escandinavo fue silenciado por el árbitro Ismail Elfath, quien invalidó la acción por una posición adelantada. A pesar de este traspié inicial, Noruega manejó el ritmo del encuentro con la tenencia del balón, mientras que el conjunto dirigido por Carlo Ancelotti optó por replegarse y buscar ataques directos.

La tarde de los penales y las manos de Nyland

Brasil tuvo una oportunidad inmejorable para ponerse en ventaja durante la primera etapa. Tras una revisión del VAR, se sancionó un penal por una falta de David Moller Wolfe sobre Matheus Cunha.

Sin embargo, la figura de Örjan Nyland comenzó a agigantarse: el arquero noruego le ganó el duelo psicológico a Bruno Guimarães y atajó el disparo arrojándose sobre su palo izquierdo. Esta intervención no solo mantuvo el cero, sino que minó la confianza de una “Canarinha” que se mostró impotente para romper el cerco defensivo rival.

El complemento mantuvo una tónica similar, con un Brasil que apostó al ingreso de sus joyas para intentar torcer el destino. Endrick reemplazó a Cunha a los 57 minutos y rápidamente tuvo un mano a mano que desperdició frente a Nyland. Diez minutos más tarde, Ancelotti mandó a la cancha a Neymar, quien disputaba apenas su segundo partido en este Mundial, buscando esa genialidad que salvara la ropa. No obstante, el astro no logró gravitar ante un planteo noruego que se hacía cada vez más sólido con el correr de los minutos.

Cuando el partido parecía encaminarse inevitablemente al tiempo suplementario, apareció la jerarquía del mejor centrodelantero del planeta. A los 79 minutos, tras un centro preciso de Andreas Schjelderup, Erling Haaland se elevó por encima de Gabriel Magalhães y conectó un cabezazo letal que picó antes de meterse junto al poste de Alisson Becker. Era el 1 a 0 y la sensación de batacazo ya sobrevolaba el estadio.

Brasil se lanzó desesperadamente al ataque, brindando espacios que Noruega supo explotar con inteligencia. A los 89 minutos, el “Androide” volvió a ser decisivo: controló el balón en la frontal del área, avanzó con tranquilidad y sacó un potente remate rasante que se clavó junto al palo izquierdo de Alisson. Con este doblete, Haaland alcanzó la escalofriante cifra de siete goles en apenas cuatro encuentros disputados en el certamen.

En el tiempo de adición, la «Verdeamarela» encontró un descuento que solo sirvió para la estadística. Tras un codazo de Leo Ostigaard sobre Casemiro, el árbitro cobró un nuevo penal que Neymar cambió por gol en el minuto 99. Fue el último acto del «10» con la camiseta de su país, ya que tras el pitazo final confirmó su retiro definitivo de la selección: «Lo intenté, pero se acabó», sentenció entre lágrimas.

La eliminación de Brasil no solo representa un fracaso deportivo bajo la gestión de Ancelotti —quien confirmó que desea continuar en el cargo—, sino que ratifica una estadística asombrosa: Noruega es el único seleccionado en el mundo que nunca perdió contra el pentacampeón. Tras cinco enfrentamientos oficiales de «clase A», el historial marca tres triunfos nórdicos y dos empates. La racha incluye el recordado triunfo en el Mundial de Francia 1998 y la actual gesta en tierras norteamericanas.

Para Noruega, este triunfo es la página más gloriosa de su historia futbolística, ya que por primera vez alcanza los cuartos de final de una Copa del Mundo. El equipo que regresó a la cita máxima tras 28 años de ausencia ahora espera en dicha instancia por el ganador del cruce entre México e Inglaterra, el cual se vio demorado por tormentas eléctricas. El próximo desafío para los «Vikingos Rojos» será el sábado 11 de julio en Miami, donde buscarán seguir soñando despiertos.