Otros países del continente tomaron medidas similares.
La imagen que parece imposible y preocupa a Europa: el calor derritió las vías y dejó a miles sin trenesLas vías derretidas de un tranvía en Leipzig. Foto: archivo
El calor extremo que azota a Europa desde mediados de junio ha causado más de 1300 muertos y diversos daños sobre la infraestructura.
A tal nivel llegó la temperatura que, en el este de Alemania, se derritió un trayecto de las vías de un tren.
Ante esto, varios países suspendieron o redujeron sus servicios de transporte público ferroviario.
Vías derretidas, autopistas dobladas y duchas urbanas: así afecta el calor a Alemania
La ola de calor ha dejado al descubierto la fragilidad de las infraestructuras de transporte europeas. En la ciudad alemana de Leipzig, los servicios de tranvía fueron suspendidos por completo debido a que, como muestra una imagen, las temperaturas cercanas a los 40 °C licuaron el material sellante de las juntas de las vías.
El colapso se extendió con fuerza a la red de ferrocarriles. El incidente más grave ocurrió en Brandeburgo, donde alrededor de 630 viajeros quedaron atrapados a 40 °C sin aire acondicionado dentro de un tren checo con destino a Praga. El convoy perdió la corriente eléctrica tras caer un árbol sobre la ruta a causa de la tormenta.
Las rutas también registraron graves daños estructurales. Las autoridades alemanas cerraron de emergencia la autopista A115 tras arquearse las placas de hormigón hasta 15 centímetros sobre la calzada, un peligroso fenómeno térmico que también provocó roturas similares en las concurridas autovías A2 y A7, ubicadas en las proximidades de Hamburgo.
Además, en Berlín, los camiones de policía activaron un sistema de emergencia que los transforma en «duchas urbanas», donde los peatones acalorados pueden refrescarse.
¿Qué otros países suspendieron el transporte público por el calor?
Entre los países que tomaron medidas con respecto al transporte público se encuentra Bélgica. La empresa estatal de ferrocarriles (SNCB) retiró la circulación de alrededor de 100 trenes diarios correspondientes a los modelos más antiguos porque carecen de climatización para las altas temperaturas.
En Francia, por su parte, la compañía ferroviaria pública sacó de circulación el 10% de los trenes de la región de París, a la par que se vio obligada a alterar algunos trayectos para evitar el sobrecalentamiento de las vías.
Otros Estados, aunque no tomaron medidas de suspensión o reducción del transporte, sí advirtieron a sus ciudadanos de los peligros relacionados con la ola de calor.
La compañía ferroviaria nacional de Austria, por ejemplo, avisó que las vías podrían deformarse en los próximos días, mientras que la Chiltern Railways de Reino Unido recomendó a los pasajeros de tren que intenten viajar solo si es «absolutamente esencial» y que comprueben que los trenes están en funcionamiento.
En Suecia, por último, un tren de mercancías descarriló debido a que las altas temperaturas provocaron la deformación de las vías, lo que interrumpió el tráfico entre Estocolmo y Gotemburgo.