Irán ataca bases de EE.UU. tras los bombardeos en sus costas

Ambos países se acusan mutuamente de violar un frágil memorándum de entendimiento, mientras aumentan las tensiones por el control del estrecho de Ormuz.

Irán afirmó este domingo que defenderá su soberanía, tras asegurar haber destruido ocho infraestructuras militares estadounidenses en Kuwait y Baréin en respuesta a bombardeos de Washington contra objetivos iraníes, lo que deja pone en riesgo la frágil tregua en la guerra de Medio Oriente.

“Irán condena enérgicamente los ataques aéreos del ejército terrorista de Estados Unidos contra varias instalaciones de supervisión y vigilancia en la costa sur del país en las primeras horas del domingo”, indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní en un comunicado, en el que subraya su determinación de defender la soberanía nacional de Irán frente a los ataques estadounidenses.

La Guardia Revolucionaria precisó en un comunicado, recogido por la agencia Tasnim, que lanzaron misiles balísticos y drones contra ocho importantes infraestructuras del Ejército estadounidense en la base de Ali Al Salem, en Kuwait, y contra la Quinta Flota Naval en el puerto de Salman, en Baréin, destruyéndolas. Según el documento, los ataques fueron realizados de manera conjunta por las Fuerzas Naval y Aeroespacial de la Guardia poco después de que Estados Unidos lanzara una nueva serie de bombardeos contra contra infraestructuras de vigilancia militar, sistemas de comunicaciones, posiciones de defensa aérea, instalaciones de almacenamiento de drones y capacidades iraníes para el despliegue de minas navales.

La Guardia Revolucionaria denunció los ataques estadounidenses como un incumplimiento del memorándum de entendimiento firmado entre ambas partes la semana pasada para poner fin a la guerra y advirtió: “Cualquier nueva agresión de Estados Unidos, cualquiera que sea el pretexto, recibirá una respuesta aplastante”. Asimismo, aseguró que la violación del alto el fuego supondrá la paralización de todo el proceso previsto en el memorándum.

Mientras tanto, Baréin y Kuwait confirmaron la intercepción de nuevos misiles y drones lanzados por Irán. “Esta nueva agresión, ocurrida hoy, domingo 28 de junio de 2026, confirma que el régimen iraní persiste en su estrategia, haciendo caso omiso de la condena internacional y de las promesas que hizo en el memorándum de entendimiento”, dijo el ministerio de Exteriores bareiní en un comunicado. En otra nota, el gobierno de Kuwait señaló: “Condenamos en los términos más enérgicos los repetidos y atroces ataques iraníes contra el Estado kuwaití, el último de los cuales tuvo lugar al amanecer de este domingo. Es una flagrante violación de su soberanía y amenaza directa a su seguridad y estabilidad”, mencionó.

Los ataques iraníes se produjeron, poco después de que Estados Unidos lanzara una nueva serie de bombardeos contra múltiples objetivos militares en Irán en respuesta a un nuevo ataque con drones atribuido a Teherán contra un petrolero que navegaba por Ormuz. El Ejército estadounidense también había bombardeado el viernes las instalaciones militares iraníes en el sur del país como represalia por el ataque lanzado el jueves por Teherán contra el buque mercante M/V Ever Lovely, con bandera de Singapur, cuando abandonaba el estrecho de Ormuz, a lo que la Guardia Revolucionaria respondió también atacando posiciones de las tropas estadounidenses en la región.

Por todas estas cuestiones, Teherán y Washington se acusan mutuamente de violar el alto el fuego entre las partes. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió advirtió que su país podría intensificar su ofensiva militar si el país persa continúa con sus ataques. “Puede llegar un momento en que ya no podamos seguir siendo razonables y nos veamos obligados a completar militarmente el trabajo que comenzamos con mucho éxito”, escribió el mandatario en su red social, Truth Social. “Si eso ocurre, ¡la República Islámica de Irán dejará de existir!”, añadió.

Según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), la ofensiva en Irán estuvo dirigida contra infraestructura de vigilancia militar, sistemas de comunicaciones, posiciones de defensa aérea, instalaciones de almacenamiento de drones y capacidades para el despliegue de minas navales.

Juan Martín Argoitia, licenciado en Estudios Internacionales por la Universidad Torcuato Di Tella, explicó a Página/12 que el memorándum de entendimiento establece compromisos políticos mínimos y un cronograma de 60 días para negociar los detalles, y que se trata de un instrumento frágil.

“Por el mismo tipo de instrumento, es un instrumento muy frágil, muy débil en términos de implementación. Primero, porque no hay un mecanismo de verificación neutral, no hay arbitraje de esos acuerdos, y lo que vemos justamente que hace este memorándum es que cada parte, Irán y Estados Unidos, pueda invocar artículos distintos del mismo texto para justificar su propia conducta y delegitimar las conductas del otro”, señaló el analista. «Lo que hacen estas violaciones del alto el fuego es erosionar las bases de confianza mínima que sostenían el acuerdo y permitían avanzar en las negociaciones de, por ejemplo, las inspecciones de la OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica) sobre el programa nuclear y las negociaciones sobre el alivio económico», subrayó.

 

El estrecho de Ormuz

Respecto a la situación en el estrecho de Ormuz en medio de estas tensiones, Irán advirtió que cualquier buque que intente desviarse de la ruta demarcada por su país para navegar la zona aumentará el conflicto en la región. “Cualquier intento de adoptar medidas nuevas o distintas a las que ya está implementando la república islámica de Irán solo conducirá a situaciones más complicadas y a retrasos en la reapertura del estrecho de Ormuz, y aumentará las tensiones”, alertó el canciller iraní, Abás Araqchi, en una visita a Bagdad. “Insto a todas las partes a no inmiscuirse en la gestión del estrecho y a no dejar que el memorándum se desvíe de su trayectoria”, agregó.

 

El memorándum de entendimiento firmado por Washington y Teherán indica que Irán se compromete a garantizar el paso seguro de barcos por el estrecho de Ormuz y el restablecimiento del tráfico. Además, menciona que Irán y Omán colaborarán para definir la futura administración del estrecho. “Ninguna otra institución ni ningún otro país más allá de Irán es responsable de la gestión del estrecho”, apuntó Araqchi.

 

Argoiti explicó a este medio que el estrecho de Ormuz es la principal carta de negociación de Irán en el conflicto actual, ya que controla un punto estratégico por donde pasa el 20% del combustible global. Según su análisis, su control le permite a Irán sentarse como igual en la mesa de negociación, pese a su debilidad militar y económica. “El estrecho es una herramienta que tiene para evitar que se repita cualquier nueva agresión por parte de sus rivales”, afirmó, además de decir que el memorándum firmado sobre el estrecho es ambiguo y no resuelve del todo el tema, lo que genera desconfianza y ha reducido el tránsito de buques, poniendo en duda la estabilidad del acuerdo.