Después de invitar a Victoria Villarruel al acto por el Día de la Bandera y destacar que en Santa Fe las obras se hacen sin corrupción, Maxi Pullaro volvió a provocar a Javier Milei y dijo que ya hubiera echado «hace rato» a Manuel Adorni.
«Si Manuel Adorni fuese funcionario de Santa Fe, ya no estaría más en su cargo desde hace rato», afirmó Pullaro, que el sábado buscó diferenciarse de manera sutil de la gestión nacional tras un abrazo efusivo con Milei.
«Al menos le hubiésemos exigido ir a la Justicia mucho más rápido y que explique todo», continuó sobre la situación de Adorni, que agregó que «le hace mal a la República Argentina» y no solo al gobierno nacional. En la entrevista con Rosario 3, Pullaro remarcó que el caso Adorni está golpeando fuerte a Milei en las encuestas.
Pullaro le dijo a Milei que en Santa Fe las obras se hacen «sin corrupción» y sentó a Villarruel en el palco
Pullaro contó que en el acto por el Día de la Bandera no saludó a Adorni, pero sí a varios ministros que estaban cerca. «No lo saludé, pero no por nada en especial», dijo el radical. «No cruzamos ni saludo ni mirada. Tampoco le hubiese negado el saludo, pero no se dio», explicó.
Más allá de sus críticas a Adorni, Pullaro confirmó que no respalda la moción de censura en el Congreso por lo que sus legisladores no apoyarían la interpelación que impulsa la oposición.
«El presidente pone sus funcionarios y los saca», sostuvo el gobernador de Santa Fe, que volvió a decir que si fuese funcionario suyo «ya hubiese estado hace mucho tiempo sentado ante la Justicia explicándole a un fiscal o a un juez si es necesario».
Las declaraciones del mandatario santafesino generaron repercusiones inmediatas en el escenario político nacional, donde distintos dirigentes interpretaron sus palabras como una de las críticas más directas formuladas hasta ahora por un gobernador dialoguista hacia un funcionario clave del gobierno libertario. Sin embargo, Pullaro evitó escalar el conflicto y buscó mantener la discusión centrada en criterios de gestión y responsabilidad institucional.
En Santa Fe destacan que la administración provincial ha intentado construir una imagen asociada a la transparencia y al control de los recursos públicos, un aspecto que el gobernador suele remarcar en sus apariciones públicas. En ese contexto, sus cuestionamientos apuntaron más a la necesidad de brindar explicaciones rápidas ante denuncias o sospechas que a una disputa partidaria con la Casa Rosada.
Mientras tanto, el Gobierno nacional sigue de cerca el impacto político del caso y las repercusiones que pueda tener en la opinión pública. Aunque desde el oficialismo han cerrado filas en defensa de Adorni, algunos analistas consideran que la controversia podría convertirse en un nuevo foco de tensión entre la administración de Javier Milei y sectores de la oposición moderada que hasta ahora habían mantenido una relación relativamente cooperativa con el Ejecutivo.