El 60% de los argentinos se endeudó para gastos esenciales del hogar

La preocupación por los ingresos se mantienen como uno de los principales problemas para amplios segmentos de la población.

Un relevamiento de Proyección Consultores registró que el 60% de los argentinos se endeudó para afrontar gastos del hogar. Esta situación se registró en consumos vinculados a esenciales como alimentos servicios salud y gastos cotidianos.

La preocupación por los ingresos se mantienen como uno de los principales problemas para amplios segmentos de la población. De esta forma, los bajos ingresos personales y familiares encabezan las inquietudes entre los jóvenes de 16 a 29 años con un 46% de menciones.

Por otro lado, la situación se profundiza entre os adultos de 30 a 44 años con mayor vulnerabilidad económica, donde la preocupación por los ingresos escala al 65,9%.

El uso de tarjetas de crédito, préstamos personales, financiamiento informal, y compras en cuotas ganó protagonismo como herramienta para sostener el consumo.

El dato del endeudamiento contrasta con algunos indicadores positivos de la economía. La inflación muestra una tendencia descendente y diversos sectores registran mejoras en la actividad. Sin embargo, la percepción social continúa acondicionada por la pérdida acumulada de poder adquisitivo de los últimos años.

Los resultados del relevamiento sugieren que el endeudamiento dejó de estar asociado exclusivamente a compras extraordinarias o inversiones personales y pasó a formar parte de la administración cotidiana de numerosos hogares. Para muchas familias, el crédito se convirtió en una herramienta necesaria para cubrir gastos corrientes y evitar una caída más pronunciada del nivel de vida.

Los analistas advierten que esta situación puede generar desafíos en el mediano plazo. A medida que se acumulan compromisos financieros, una mayor proporción de los ingresos futuros deberá destinarse al pago de cuotas, intereses y refinanciaciones, reduciendo el margen disponible para el consumo y el ahorro. Este fenómeno puede limitar la capacidad de recuperación de los hogares incluso en un contexto de menor inflación.

En paralelo, las diferencias entre sectores sociales y regiones del país continúan siendo significativas. Mientras algunos grupos logran recomponer parte de su poder adquisitivo gracias a mejoras salariales o a una mayor actividad económica, otros enfrentan dificultades persistentes para cubrir necesidades básicas, lo que profundiza las brechas económicas existentes.

Los especialistas coinciden en que la evolución de los ingresos reales será uno de los factores determinantes durante los próximos meses. La consolidación de una recuperación sostenida dependerá no sólo de la estabilidad de los precios, sino también de la capacidad de los salarios, jubilaciones y demás ingresos de crecer por encima de la inflación, permitiendo reducir la dependencia del financiamiento para afrontar gastos esenciales.