La efervescencia por el clásico ante Gimnasia y Tiro de Salta ha quedado guardada bajo llave en el vestuario de Gimnasia y Esgrima de Jujuy. Con la madurez de quien sabe que el éxito depende de la capacidad de dar vuelta la página rápidamente, el plantel profesional del «Lobo» ya ha enfocado todos sus cañones en el que será, sin dudas, uno de los desafíos más exigentes y atractivos de la presente temporada: el choque por la Copa Argentina ante Belgrano de Córdoba, el actual campeón del fútbol argentino.
El escenario para esta batalla deportiva no podría ser más imponente. El Estadio Único «Madre de Ciudades», en la provincia de Santiago del Estero, abrirá sus puertas el próximo sábado a partir de las 15 horas para albergar un duelo que promete emociones fuertes. Para los dirigidos por Hernán Pellerano, este encuentro representa una oportunidad inmejorable de medir fuerzas contra la élite del fútbol nacional y de ratificar el excelente momento que atraviesa la institución en el plano local.
Una de las ventajas estratégicas con las que contará el cuerpo técnico albiceleste es el calendario. Este fin de semana, el Lobo no tendrá actividad oficial por el torneo de la Primera Nacional, donde se mantiene firme como único líder de la Zona B. Esta pausa en el certamen de ascenso le permite a Pellerano evitar el desgaste de la rotación y poner en cancha lo mejor que tiene a disposición para intentar derribar al «Pirata» cordobés.
El presente del equipo jujeño es envidiable. La solidez defensiva y la efectividad en ataque lo han consolidado en lo más alto de su grupo, generando una ilusión que hacía años no se percibía en el barrio Luján. Sin embargo, la Copa Argentina es un torneo de «matar o morir», donde las jerarquías suelen equipararse por el hambre de gloria de los equipos de categorías inferiores, y Gimnasia llega con el pecho inflado y los argumentos futbolísticos necesarios para dar el golpe.
En el complejo deportivo de Papel NOA, el clima es de absoluta concentración. Las noticias para el entrenador son sumamente positivas en el parte médico: Hernán Pellerano no cuenta con jugadores lesionados en su plantilla habitual. Esta disponibilidad total le permite diagramar diferentes esquemas tácticos para contrarrestar el poderío ofensivo de un Belgrano que llega con la chapa de ser el último gran monarca de la máxima categoría.
La gran novedad en el armado del equipo titular es la situación de Delfor Minervino. El lateral derecho, que debe purgar una sanción por expulsión en el torneo de la Primera Nacional, está legalmente habilitado para jugar en el certamen nacional. Al tratarse de competencias con reglamentos de disciplina independientes, Minervino podrá ocupar su lugar en la banda derecha, devolviéndole a la defensa esa proyección y firmeza característica que ha sido vital para alcanzar el liderato. Su presencia le otorga al técnico una pieza fundamental que, de otra forma, estaría inactiva este fin de semana.
Belgrano de Córdoba no es un rival cualquiera. Su reciente consagración como campeón del fútbol argentino lo posiciona como el claro favorito en los papeles previos. Sin embargo, el «Lobo» sabe que la presión recae sobre los hombros cordobeses. La estrategia jujeña pasará por mantener el orden que los llevó a la cima de la Zona B, explotar las bandas y ser quirúrgicos en las transiciones rápidas.