El fútbol de la Primera Nacional no da tregua y, en esta decimotercera jornada, el destino ha querido que los caminos de dos grandes del interior se crucen en un momento determinante para las aspiraciones de ambos. Gimnasia y Esgrima de Jujuy, que mira a todos desde lo más alto de la tabla de posiciones con 23 unidades, se presentará esta noche en la mítica “Ciudadela” para enfrentar a San Martín de Tucumán, en un encuentro que promete emociones fuertes y una intensidad digna de una final.
El elenco conducido técnicamente por Hernán Pellerano llega a tierras tucumanas con la tranquilidad de saber que, pase lo que pase, dormirá como líder una semana más. Esto se debe a que Tristán Suárez, uno de sus más inmediatos perseguidores, tropezó en su última presentación y no logró recortar distancias. Sin embargo, en el seno del plantel albiceleste la mentalidad es clara: no hay margen para la relajación. El empate con sabor a poco obtenido en el estadio «23 de Agosto» frente a Deportivo Maipú caló hondo, y el grupo entiende que para sostener la chapa de candidato es imperioso rescatar puntos fuera de casa.
Enfrente estará el «Ciruja», un equipo que atraviesa horas bajas y que necesita imperiosamente una victoria que calme las aguas. Con 18 puntos, San Martín se encuentra actualmente en zona de reducido, pero su funcionamiento futbolístico está lejos de lo esperado por su exigente parcialidad. La reciente eliminación de la Copa Argentina fue un mazazo para el conjunto tucumano, que ahora apuesta todas sus fichas al campeonato doméstico para intentar volver a los puestos de vanguardia.
La «Ciudadela» será, sin dudas, un factor determinante. Se espera un marco imponente de público que empujará a un equipo local que sale a jugar con el cuchillo entre los dientes. Para Gimnasia, el desafío será doble: abstraerse del clima externo y capitalizar la desesperación de un rival que, de no conseguir una ventaja temprana, podría empezar a jugar contra su propio reloj y sus propios nervios.
Uno de los condimentos más especiales que tendrá la noche tucumana será el regreso de Hernán Pellerano a la cancha de San Martín. El experimentado defensor central, hoy baluarte de la defensa jujeña, supo vestir los colores del «Santo» y dejó un recuerdo imborrable en la institución. Sin embargo, en esta ocasión, la profesionalidad se impone: Pellerano llega con la cinta de capitán en el brazo y la misión de anular los embates ofensivos de su exequipo. Su liderazgo será fundamental para ordenar una línea de fondo que deberá estar sumamente atenta a las pelotas paradas y a los centros cruzados, una de las armas predilectas de los tucumanos.
El consejo Federal y la AFA han designado a Maximiliano Manduca como el árbitro principal para este trascendental choque. Manduca tendrá la difícil tarea de llevar las riendas de un partido que suele ser de alto roce físico. Estará secundado por Damián Espinoza como asistente 1, Roberto Rosas como asistente 2, mientras que el rol de cuarto árbitro lo cumplirá Francisco Acosta. Cabe destacar que esta noche en Tucumán, el “Lobo” estará acompañado por su gente, habrá cerca de 2000 hinchas que alentarán al elenco jujeño.