La crisis electoral desencadenada tras los comicios del domingo 12 de abril en Perú sumó un nuevo episodio con la renuncia de Piero Corvetto a la jefatura de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
El funcionario formalizó su decisión este martes 21 mediante una carta remitida a la presidenta de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), en la que señaló que su permanencia no ayudaría a recomponer la confianza de la ciudadanía en la organización de la segunda vuelta presidencial.
“Considero necesario e impostergable renunciar (…) en el interés que se organice y ejecute la segunda vuelta en un contexto de mayor confianza ciudadana”, escribió Corvetto en el documento oficial.
La renuncia llegó tras días de presión política y cuestionamientos a raíz de las fallas logísticas durante la jornada electoral, incluyendo retrasos en la instalación de mesas y problemas en el despliegue del material electoral en sectores de Lima Metropolitana.
La ONPE enfrenta ahora el reto de organizar la segunda vuelta en un contexto de incertidumbre. La salida del jefe del organismo reabre el debate sobre la capacidad institucional para garantizar la transparencia y la legitimidad del proceso electoral.
La candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, fue una de las primeras figuras políticas en pronunciarse tras la salida de Corvetto.
En declaraciones recogidas por diversos medios, la excongresista afirmó que la decisión “es una buena noticia para el Perú, una buena noticia para los peruanos que este señor haya dado un paso al costado”.
Fujimori atribuyó a Corvetto responsabilidad directa en las irregularidades registradas durante la primera vuelta. “Yo creo que hay un primer responsable de todas estas grandes irregularidades y creo que esta medida que él ha tomado va a ser saludable para el proceso electoral, sobre todo para lo que viene”, agregó la candidata.
La líder de Fuerza Popular remarcó la importancia de que instituciones como la Contraloría General de la República, la Junta Nacional de Justicia y el Ministerio Público investiguen lo sucedido.
Hizo hincapié en la existencia de mesas instaladas con retraso y problemas con herramientas tecnológicas utilizadas en la elección, y subrayó que los ciudadanos “merecemos saber la verdad” sobre las anomalías detectadas.
Fujimori insistió en que se adopten medidas para evitar que estos incidentes se repitan en la segunda vuelta. “Los peruanos tenemos el derecho a acudir a votar, a elegir las autoridades y que estos procesos se realicen con transparencia y que la voluntad popular se respete”, aseguró.
En otro momento, la candidata respondió a un comunicado de Juntos por el Perú (JP), que advirtió sobre una supuesta narrativa de fraude impulsada por partidos como Fuerza Popular y Renovación Popular.
“Creo que corresponde a todos los partidos políticos esperar el pronunciamiento final del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) para ver qué medidas adicionales se tomaría o no. Pero yo estoy esperando con mucha prudencia el pronunciamiento final”, indicó.
Finalmente, Fujimori pidió al JNE que se pronuncie pronto para “establecer la competencia de cara a la segunda vuelta”, programada para el 7 de junio. El panorama electoral en Perú permanece bajo la lupa de la opinión pública, mientras los organismos responsables buscan restaurar la confianza en un proceso marcado por la controversia.