Producción de Burros en Catamarca: Su carne es una alternativa en la zona del NOA argentino

La provincia de Catamarca volvió a posicionarse en el centro del debate productivo regional tras una nueva jornada dedicada a la cría de burros y al aprovechamiento de sus derivados.

Productores locales sostienen que la especie puede convertirse en una alternativa económica y sustentable para zonas áridas del noroeste argentino, donde otras actividades ganaderas enfrentan mayores dificultades.

El veterinario y productor Rogelio Allignani explicó que inicialmente el proyecto estuvo enfocado en la obtención de leche de burra, utilizada en cosmética y también valorada por sus propiedades nutricionales. Sin embargo, con el paso del tiempo comenzó a desarrollarse otra veta comercial: la producción de carne y chacinados elaborados en la región de Santa María.

Según los impulsores de la iniciativa, en distintas localidades del NOA el consumo de carne de burro no resulta extraño y forma parte de costumbres rurales transmitidas por generaciones. Destacan además que se trata de una carne magra, tierna y de sabor particular, apta para preparaciones como asado, milanesas y guisos.

Uno de los principales argumentos a favor de esta producción es la rusticidad del animal. El burro puede adaptarse a terrenos secos, con pasturas escasas y condiciones climáticas adversas, lo que lo convierte en una opción interesante para regiones donde el ganado bovino o porcino requiere mayores costos de mantenimiento.

Especialistas del sector consideran que todavía existe un amplio margen de crecimiento, aunque reconocen que persisten barreras culturales para expandir el consumo a gran escala. En ese contexto, las jornadas técnicas buscan difundir experiencias productivas, mejorar el manejo sanitario y abrir nuevos mercados para una actividad poco explorada en el país.