La tradicional manifestación de fe con la llegada de la Virgen de Punta Corral a Tumbaya fue una de las más convocantes del norte argentino, movilizó a miles de peregrinos durante el fin de semana en la Quebrada y volvió a poner en foco la infraestructura y los operativos de asistencia en la región.
En ese contexto, el nuevo puente peatonal y productivo de Tunalito se consolidó como un punto clave del recorrido, al permitir un cruce más seguro sobre el río en un sector que históricamente presentaba dificultades para los fieles y pobladores.
La peregrinación tuvo sus jornadas centrales entre el 25 y el 29 de marzo, con el descenso de la imagen de la Virgen de Punta Corral durante el Domingo de Ramos hacia Tumbaya, en el marco de un operativo especial coordinado por distintos organismos provinciales.
Desde el sistema de emergencias SAME 107 se desplegó un dispositivo sanitario específico, con refuerzo de recursos, logística autónoma y mejoras en la comunicación a través de antenas instaladas en la zona, con el objetivo de garantizar la cobertura durante todo el recorrido.
Tumbaya el lugar especial para la Virgen de Punta Corral
“El puente permitió un tránsito fluido y seguro”, señaló el secretario de Turismo, Diego Valdecantos, quien destacó el impacto de la obra tanto en el turismo de fe como en la actividad de los productores locales. La evaluación oficial se realizó tras la finalización de uno de los eventos religiosos más importantes del calendario provincial, que cada año convoca a miles de personas y exige operativos especiales en zonas de altura y difícil acceso.
El arribo de la imagen estuvo acompañado por expresiones de profunda emoción por parte de los peregrinos, muchos de los cuales realizan la caminata como promesa o agradecimiento. Entre cantos, rezos y muestras de devoción, la llegada a Tumbaya se vivió como un momento de encuentro colectivo que refuerza el sentido espiritual de la celebración.
A lo largo del recorrido, también se destacó la labor de los equipos de apoyo integrados por voluntarios, fuerzas de seguridad y personal sanitario, quienes brindaron asistencia permanente a los caminantes. Puestos de hidratación, control médico y orientación permitieron acompañar a los fieles en un trayecto exigente, especialmente por las condiciones geográficas de la región.
En paralelo, la actividad generada en torno a la peregrinación tuvo un impacto positivo en la economía local. Emprendedores, artesanos y pequeños productores aprovecharon la gran afluencia de visitantes para ofrecer sus productos, fortaleciendo así el desarrollo de las comunidades de la Quebrada.
De esta manera, la llegada de la Virgen de Punta Corral a Tumbaya no solo reafirma su relevancia como uno de los eventos de fe más importantes del norte argentino, sino que también pone en valor el trabajo conjunto entre comunidad y Estado para garantizar una celebración segura, organizada y respetuosa de una tradición profundamente arraigada.