La Selección Argentina goleó a Zambia y llega al mundial con una sonrisa enorme

Con una actuación estelar de Lionel Messi y una contundencia implacable, el equipo de Lionel Scaloni se impuso por 5 a 0 ante el conjunto africano en su último contacto con el público argentino. Julián Álvarez, el capitán, Otamendi de penal, Chanda en propia puerta y el juvenil Valentín Barco fueron los autores de los gritos en una noche de fiesta en La Boca.

La Selección Argentina cerró su etapa de preparación en suelo nacional de la mejor manera posible: con una goleada categórica, un funcionamiento aceitado y la comunión intacta con su gente. En una Bombonera que lució repleta y vibrante, la «Albiceleste» aplastó 5 a 0 a Zambia en el último amistoso antes de partir hacia el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026.

Tras el ajustado y criticado triunfo ante Mauritania del viernes pasado, el conjunto de Lionel Scaloni disipó cualquier duda con una exhibición de jerarquía liderada por un Lionel Messi que demostró estar en plenitud.

El encuentro comenzó con una intensidad asfixiante por parte del campeón del mundo. Apenas se habían cumplido los tres minutos de juego cuando la jerarquía individual rompió el celofán: Lionel Messi frotó la lámpara y asistió con precisión a Julián Álvarez, quien dentro del área no perdonó y definió con un remate bajo y cruzado para estampar el 1-0 tempranero.

El gol de la «Araña» trajo tranquilidad y permitió que Argentina manejara los hilos del partido a su antojo, ante un rival que se vio superado desde el inicio.

A pesar del dominio territorial, hubo un tramo en la primera mitad donde el equipo registró algunas imprecisiones en el traslado, lo que le quitó fluidez en los metros finales.

Zambia intentó responder tímidamente a los 39 minutos con un disparo lejano de Albert Kangwanda que se fue desviado, siendo su aproximación más clara en ese período.

Sin embargo, cuando el primer tiempo languidecía, apareció la magia del capitán. A los 43 minutos, Messi inició una jugada asociativa brillante, realizó una pared milimétrica con Alexis Mac Allister en el corazón del área y definió con un zurdazo cruzado que dejó sin chances al arquero William Mwanza. Era el 2-0 y el preludio de lo que sería una fiesta completa.

En el complemento, la tónica no cambió, pero las emociones aumentaron. A los dos minutos del reinicio, Albert Kangwanda derribó a Thiago Almada dentro del área y el árbitro venezolano Alexis Herrera no dudó en señalar el punto penal.

En un gesto que emocionó a todo el estadio, Lionel Messi le cedió la ejecución a Nicolás Otamendi. El «General», en lo que fue su última función con la camiseta nacional en el país, definió con categoría para poner el 3-0 y se retiró minutos después ovacionado por las cuatro tribunas.

Scaloni aprovechó la ventaja para mover el banco y darles rodaje a varios futbolistas. Entraron Nicolás González, Rodrigo De Paul y Valentín Barco, este último siendo clave en el tramo final.

A los 67 minutos, la presión argentina forzó el error defensivo de Zambia: tras un centro peligroso, Dominic Chanda terminó empujando la pelota en su propio arco para el 4-0.

No hubo reacción posible para el combinado africano, que solo pudo ver cómo la Argentina hacía circular el balón con una suficiencia envidiable.

Hubo tiempo también para que Emiliano «Dibu» Martínez demostrara por qué es el mejor del mundo en su puesto. A los 55 minutos, el arquero del Aston Villa voló de manera espectacular para despejar un disparo a quemarropa de David Simukonda, manteniendo su valla invicta una vez más.

Tras esa intervención, el marplatense dejó su lugar a Juan Musso para que sumara minutos de cara a la cita mundialista.

La frutilla del postre llegó en el tiempo de descuento. A los 93 minutos, Valentín Barco, quien ya venía siendo una pesadilla por la banda izquierda, recibió una pelota en posición de ataque y sentenció el 5-0 final, desatando el delirio en la Bombonera y sellando su primer gran momento con la Mayor en una noche inolvidable.

Este triunfo no solo sirve para la estadística, sino para sanar heridas internas. Cabe recordar que el plantel venía de un «tirón de orejas» por parte de Scaloni debido al bajo rendimiento ante Mauritania.

Además, el grupo debió reponerse al duro golpe anímico que significó la baja por lesión de Joaquín Panichelli, quien se perderá el Mundial por una rotura de ligamentos, situación que llevó al entrenador a las lágrimas en la previa del encuentro.

Con este resultado, Argentina parte hacia la Copa del Mundo con la moral por las nubes. El equipo integrará el Grupo J junto a Argelia, Austria y Jordania, con el firme objetivo de defender la corona y buscar la cuarta estrella para el escudo nacional.