Ahora, deberá medir fuerzas ante El Rejunte para definir quién se queda con la gloria del torneo amateur más apasionante de la zona.
El fútbol amateur de la provincia volvió a vibrar este domingo con una jornada de definiciones que mantuvo a los espectadores al borde de sus asientos. En las canchas del Complejo Bancario, el Torneo Dominguero, organizado por la Fundación Zapatón, entró en su fase más crítica y emocionante. En ese contexto, Deportivo B6 logró una victoria fundamental por 1 a 0 sobre Charly FC, sellando así su pasaporte al partido decisivo por el título.
Desde el pitazo inicial, el encuentro se perfiló como una verdadera batalla táctica. Ambos conjuntos saltaron al campo de juego con la clara intención de imponer sus respectivos estilos, aunque la realidad de una semifinal no permitió demasiadas concesiones. Durante los primeros compases, la posesión del balón fue objeto de una disputa feroz; la presión alta ejercida por ambos bandos se convirtió en el factor común, asfixiando a los creativos y dejando escaso margen de maniobra para la elaboración pausada del juego.
Sin embargo, en ese escenario de paridad y pocos espacios, Deportivo B6 demostró una mayor lucidez en la zona de definición. A través de un juego asociado que fluyó con precisión hasta el área rival, el equipo logró romper el cero y marcar el que sería el único tanto de la jornada. Este gol no solo cambió el marcador, sino que alteró la dinámica psicológica del partido. Charly FC, lejos de amedrentarse por la desventaja, reaccionó de inmediato buscando profundizar sus ataques mediante el uso de los extremos para ensanchar el campo. No obstante, la ventaja le otorgó a Deportivo B6 la posibilidad de manejar los hilos con mayor serenidad, apelando a la desesperación de su rival para controlar los tiempos del reloj.
A medida que avanzaba la primera parte, el juego se tornó más físico y accidentado. La intensidad propia de la instancia derivó en una seguidilla de infracciones en zona de ataque por parte de ambos equipos, lo que cortó la fluidez del espectáculo. Deportivo B6 insistió con jugadas colectivas por las bandas, mientras que Charly FC, ante la dificultad de recuperar el balón en el mediocampo, comenzó a recurrir a los lanzamientos largos buscando a sus delanteros. Esta estrategia de «pelotazos» le permitió a Charly encontrar en un par de ocasiones mal parada a la defensa rival, obteniendo tiros libres que, lamentablemente para sus aspiraciones, no fueron aprovechados con eficacia.
La jugada que pudo haber cambiado el destino del encuentro ocurrió en el epílogo de la primera etapa. Marcos Leaño, el talentoso número 10 de Charly FC, divisó al arquero rival adelantado y probó con un disparo de larga distancia que paralizó los corazones de la hinchada.
La pelota impactó violentamente en el travesaño y picó cerca de la línea de gol; en el rebote, los delanteros intentaron empujarla a la red, pero el juez de línea invalidó la acción levantando su bandera, dejando a Charly con el grito de gol atragantado.
El complemento no ofreció una mejora en la calidad estética, pero sí aumentó la carga dramática. El desarrollo estuvo marcado por una serie de desaciertos técnicos y constantes faltas que obligaron al árbitro a intervenir con frecuencia. La tensión no solo se sentía dentro del rectángulo de juego, sino también en las gradas, donde la hinchada comenzó a jugar su propio partido con constantes reclamos hacia la terna arbitral.
Con el correr de los minutos, el desgaste físico empezó a pasarle factura a Charly FC. La falta de control en los pases y la inseguridad en sus atacantes forzaron al delegado del equipo a realizar variantes en la delantera, buscando una reacción que nunca terminó de cristalizarse en peligro real para el arco de B6.
Por el contrario, Deportivo B6 mostró una mayor solidez estructural. Para asegurar el resultado, el cuerpo técnico de la «B6» tomó una decisión drástica: sustituyó a todo el mediocampo. El objetivo de este movimiento masivo de piezas fue inyectar aire fresco para mantener la posesión del balón y estar mejor preparados ante los posibles contraataques del rival. La apuesta funcionó, y el equipo supo manejar la ventaja hasta el último segundo.
Con el silbatazo final, se desató el festejo de Deportivo B6, que ya tiene la mente puesta en la gran final. Allí lo espera El Rejunte, equipo que viene de eliminar en la otra llave a La Banda de Franco con un ajustado 2 a 1. La Fundación Zapatón se prepara así para una definición que promete ser histórica en el Complejo Bancario, coronando a un nuevo campeón del fútbol amateur jujeño.