En una jornada cargada de tensión en territorio mexicano, Bolivia logró una victoria épica que le permite mantener viva la ilusión de regresar a una cita máxima tras su última participación en Estados Unidos 1994.
El encuentro comenzó con una paridad absoluta durante la primera mitad, donde la Verde intentó imponer condiciones, pero se encontró con un Surinam ordenado que apostó a las transiciones rápidas.
A pesar de los intentos de Enzo Monteiro y los remates de larga distancia de Ramiro Vaca, el marcador se mantuvo en silencio hasta el descanso.
El complemento trajo consigo un baldazo de agua fría para las aspiraciones bolivianas. Apenas a los dos minutos de iniciado el segundo tiempo, Liam Van Gelderen aprovechó una indecisión del portero Guillermo Viscarra para empujar el balón a la red y poner el 1-0 a favor de Surinam.
A partir de ese momento, el conjunto de la Concacaf se dedicó a enfriar el partido y demorar sistemáticamente el juego, lo que derivó en una adición final de diez minutos por parte del colegiado.
Ante la adversidad, la figura de Óscar Villegas emergió con cambios determinantes que dieron vuelta el trámite.
El ingreso de los jóvenes talentos Moisés Paniagua y Juan Godoy resultó ser la llave del éxito. A los 26 minutos del segundo tiempo, Paniagua selló la igualdad con un certero derechazo tras una asistencia en el área, devolviendo la esperanza a la numerosa hinchada presente en Monterrey.
Bolivia, envalentonada por el empate, se lanzó al ataque y encontró su premio mayor a los 32 minutos de la etapa final. Myenty Abena derribó a Juan Godoy dentro del área y el árbitro Alireza Faghani no dudó en señalar la pena máxima. Miguel Terceros, con una notable frialdad, ejecutó el penal para marcar el 2-1 definitivo y desatar la euforia boliviana.
En los instantes finales, la defensa debió sufrir ante los embates desesperados de Surinam, destacándose una salvada providencial de Efraín Morales sobre la línea en tiempo de descuento.
Con este resultado, Bolivia enfrentará a Irak el próximo martes 31 de marzo en el mismo escenario. El ganador de ese cruce decisivo se integrará al Grupo I del Mundial 2026, donde ya esperan las potencias de Francia, Senegal y Noruega.
La Verde está a solo 90 minutos de cortar una sequía de más de tres décadas y volver a los primeros planos del fútbol internacional.