La iniciativa busca integrar ambos sistemas férreos y consolidar una vía estratégica para el comercio internacional.
La directora de la Unidad Técnica de Ferrocarriles, Cynthia Aramayo, explicó que la unión permitiría facilitar la conexión bioceánica entre el Atlántico y el Pacífico. “Es importantísimo unir oriente y occidente porque somos un solo país y si queremos pasar del Atlántico al Pacífico, es necesario contar con la unión de las dos redes”, afirmó. Actualmente, Bolivia cuenta con la Red Andina, que atraviesa regiones como Oruro y Potosí hasta Villazón, y la Red Oriental, que conecta Santa Cruz con las fronteras de Brasil y Argentina, pero ambas operan de manera independiente, lo que obliga a trasladar mercancías por carretera para enlazarlas.
El proyecto tendría una extensión estimada de entre 400 y 550 kilómetros y permitiría mejorar la eficiencia logística en el transporte de grandes volúmenes de carga, priorizando el ferrocarril para tramos largos. No obstante, la propuesta, que aún se encuentra en etapa inicial, genera cuestionamientos por parte del sector del transporte pesado, que advierte competencia.