En su primera presentación amistosa del año, Talleres de Perico visitó a Juventud Antoniana en la vecina provincia y cayó por 2 a 0. El encuentro, disputado en el estadio Fray Honorato Pistoia, sirvió como primera medida futbolística para un equipo que continúa en plena etapa de preparación.
Si bien el marcador no fue el esperado, puertas adentro el análisis es más profundo. Para el entrenador Nazareno Godoy el resultado termina siendo anecdótico en esta instancia de la temporada. Lo prioritario pasa por consolidar una identidad, ajustar movimientos tácticos y observar variantes en un contexto de competencia real.
El cuerpo técnico aprovechó el amistoso para rotar jugadores, probar esquemas y analizar el rendimiento individual y colectivo. En esta fase, los minutos de juego y la respuesta física son fundamentales para llegar con ritmo al debut oficial.
Enfrentar a un rival de jerarquía como el conjunto salteño permitió medir la intensidad y detectar aspectos a corregir, especialmente en la transición defensiva y en la eficacia en los metros finales. La exigencia del compromiso dejó enseñanzas que ya comenzaron a trabajarse en la vuelta a los entrenamientos.
La agenda no se detiene. Con el inicio de una nueva semana de trabajo, Talleres ya piensa en la revancha frente al “Santo”, prevista para el próximo viernes en horario a confirmar en el estadio Plinio Zabala.
El segundo amistoso será una oportunidad para mostrar evolución y seguir afinando detalles ante su público. Allí, el “Expreso” buscará evidenciar crecimiento en el funcionamiento, más allá del resultado final.