Según datos oficiales, más de nueve millones de visitantes extranjeros pusieron sus pies en el país durante 2025, un 40 % más que en 2024, un crecimiento extraordinario que marca un nuevo récord para Brasil.
La afluencia de turistas no solo aumenta en número, sino también en diversidad. Los argentinos lideran con creces, representando más de tres millones de visitantes, lo que equivale a un incremento interanual cercano al 80 %.
En segundo lugar están los chilenos, seguidos por estadounidenses y europeos, según las proyecciones de llegada y estadísticas preliminares del sector.
Este repunte representa un salto considerable si se tiene en cuenta que en los primeros diez meses del año Brasil ya había superado 7,6 millones de turistas internacionales, con aumentos significativos desde países de la región y más allá.
El crecimiento turístico está impulsado por múltiples factores. La expansión de la conectividad aérea, con más vuelos directos desde Europa y América, ha facilitado el acceso al país, mientras que la diversificación de destinos más allá de los clásicos como Río de Janeiro o São Paulo ha atraído a viajeros en busca de experiencias variadas.
Otros motivos incluyen incentivos promocionales en ferias internacionales, campañas globales de marketing y el posicionamiento de regiones como la Amazonía y el noreste brasileño como nuevos atractivos turísticos.
El impacto económico también es notable: el turismo ha generado ingresos récord en divisas extranjeras y ha fortalecido el empleo en sectores como hotelería, gastronomía y transporte.
En ciudades como Río de Janeiro, la presencia de turistas ya se siente en todos los rincones, desde las famosas playas de Copacabana e Ipanema hasta los barrios culturales del centro histórico, revitalizados gracias a la afluencia de visitantes.
Aunque Brasil todavía se ubica detrás de destinos globales como México o República Dominicana en volumen total de turistas, su crecimiento en 2025 ha llamado la atención de la industria internacional y de inversores, quienes ven en el país un mercado con enorme potencial para los próximos años.
En suma, Brasil no solo ha recuperado el pulso turístico postpandemia, sino que ha rompido barreras históricas, seduciendo a millones de viajeros y consolidándose como un protagonista creciente en el mapa mundial del turismo.