Con palabras cargadas de convicción y sentido de pertenencia, Diego López confirmó su continuidad en Gimnasia y Esgrima de Jujuy, renovando no sólo su contrato, sino también el sueño de volver a pelear por los grandes objetivos con la camiseta albiceleste. Tras estampar la firma que lo vincula nuevamente con el club, el experimentado futbolista dejó en claro que el golpe sufrido en la temporada anterior ya quedó atrás y que el foco está puesto en el futuro inmediato.
“Nos levantamos, reseteamos y trabajamos para volver a intentar lo que todos queremos: llevar a Gimnasia a lo más alto”, enfatizó López, sintetizando el espíritu con el que el plantel encara el nuevo año. Sus declaraciones reflejan el clima de reconstrucción y esperanza que atraviesa el club, en un contexto donde la autocrítica convive con la determinación de no resignarse.
El jugador destacó el vínculo especial que lo une a la institución y al hincha jujeño. “Esta es mi casa y desde que volví me siento muy cómodo”, expresó, remarcando además el respaldo interno que percibe en el día a día. En ese sentido, valoró el trabajo conjunto al señalar que “integramos un gran plantel, con una dirigencia que acompaña y un cuerpo técnico que confía en este grupo”, pilares que considera fundamentales para construir un equipo competitivo.
Fiel a su estilo, López también asumió el rol de referente dentro del vestuario. Aseguró que seguirá entregando “lo mejor como siempre, con garra, corazón y humildad”, pero subrayó especialmente el compromiso de “dejar algo bueno a los más jóvenes”, entendiendo que el crecimiento del club también pasa por la formación y el ejemplo diario.
Con la misma sinceridad, recordó sus orígenes como hincha y el recorrido que lo llevó a cumplir un anhelo personal. “Cuando venía al estadio soñaba con estar del otro lado del alambrado y alcanzar grandes objetivos para el club, la hinchada y toda la provincia”, evocó, reafirmando que su motivación sigue intacta y que la ambición de lograr cosas importantes con Gimnasia continúa siendo su motor principal.
Al hacer un balance del cierre de la temporada 2025, López definió la campaña como “especial”, marcada por “una ilusión muy grande, altibajos y una entrega total”. Reconoció que el objetivo final no pudo concretarse, pero evitó quedarse en la frustración. “Al final no se dio, pero en 2026 estaremos bien preparados para lo que venga y conducir a Gimnasia al sitio en el que merece estar”, aseguró con optimismo.
La renovación de Diego López representa mucho más que una continuidad contractual. Es la ratificación de un liderazgo silencioso, de un jugador identificado con la camiseta y de una ilusión que se renueva, con la esperanza de que el próximo capítulo encuentre a Gimnasia nuevamente peleando en lo más alto.