El gobernador Marco Copa confirmó ayer que en la zona de Pailaviri comenzará a operar un módulo policial de reacción inmediata, desde donde un grupo especial de élite de la Policía realizará intervenciones destinadas a frenar a los jucus armados que operan en los socavones del Cerro Rico de Potosí.
La autoridad realizó una inspección a los ambientes junto a técnicos de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), institución que cederá un espacio estratégico para que la fuerza policial se establezca de manera permanente en el sector. Desde ese punto se coordinarán acciones específicas de vigilancia, persecución y neutralización de las bandas que ingresan ilegalmente a las áreas de explotación minera.
La instalación del módulo responde a un problema que se ha vuelto crítico y recurrente en la región: los grupos de jucus, que no solo sustraen mineral, sino que, en los últimos meses, se han armado y organizado, generando episodios de violencia y sembrando temor entre trabajadores cooperativistas y estatales. Esa actividad ilícita afecta directamente a la seguridad minera, la estabilidad productiva y los ingresos del Departamento