Gimnasia y Esgrima de Jujuy atraviesa semanas de alta intensidad en el complejo Papel NOA, donde el plantel profesional cumple un plan de pretemporada que apunta a elevar los estándares físicos y consolidar la identidad de juego propuesta por el director técnico, Hernán Pellerano. El flamante preparador físico, Mauro Vidal, explicó que los objetivos centrales pasan por “sentar una base firme que permita al futbolista rendir ante la demanda del juego, mejorar tiempos de recuperación y evitar lesiones”, pilares sobre los cuales se estructuró el trabajo de este período.
En esa línea, Vidal afirmó que ya estableció un microciclo que se extenderá hasta mediados de diciembre, con jornadas planificadas en doble turno y una carga progresiva diseñada para acompasar el modelo táctico que pretende el entrenador. “Necesitamos tiempo de trabajo para que la forma de jugar que prevé Pellerano se cumpla de la mejor manera; hay que acostumbrar al futbolista a esa idea”, remarcó, subrayando además que tanto el plantel como la institución “están predispuestos a acompañar y seguir el plan de entrenamiento”.
El preparador físico destacó que el grupo fue encontrado “en buena forma” y celebró la profesionalidad con la que cada integrante afronta esta etapa. “Son jugadores responsables, que asumen el trabajo diario y se cuidan”, indicó.
Respecto al cronograma inmediato, Vidal señaló que las jornadas se desarrollan con “gran intensidad”, considerando que enero marcará el inicio de la etapa de partidos amistosos, pensados para afinar la preparación específica. También recordó que el plantel tendrá dos semanas de receso por las fiestas de fin de año, pero que el regreso estará sustentado en una base física sólida para encarar una nueva fase de alta exigencia.
Finalmente, adelantó que la planificación contempla la posibilidad de viajar a Córdoba para disputar amistosos, instancia que, además del rodaje futbolístico, permitirá ajustar detalles tácticos de cara a la temporada venidera.