El clima en Gimnasia y Esgrima de Jujuy atraviesa momentos de alta tensión. Luego de la polémica decisión del Tribunal de Disciplina de la AFA, que le dio por perdido el partido de ida ante Deportivo Madryn por 3 a 0, el hincha esperaba una actitud firme y combativa por parte de su dirigencia. Sin embargo, lo que ocurrió en la previa del encuentro en el sur del país encendió aún más la bronca y el malestar.
Antes del inicio del partido, se pudo ver al presidente de Gimnasia, Walter Morales, dialogando en el campo de juego con Ricardo Sastre, dirigente de Deportivo Madryn y figura con fuerte peso en la categoría. La imagen, que rápidamente circuló por redes sociales y medios locales, fue interpretada por gran parte de la parcialidad albiceleste como un gesto de connivencia o, al menos, de falta de firmeza institucional en defensa del club.
Para los hinchas del “Lobo”, el castigo de AFA fue una injusticia deportiva, y ver al máximo dirigente del club charlando con quien consideran uno de los responsables del perjuicio, resultó un golpe difícil de digerir. “No era el momento ni el lugar”, fue la frase más repetida entre los socios y simpatizantes, que esperaban una señal más contundente frente a lo que consideran una sanción arbitraria y desmedida.
El malestar interno no se limita a las tribunas. Dentro de la institución, distintas voces reconocen que “soplan vientos de cambio” en la conducción, y que podrían producirse movimientos en la dirigencia en los próximos días. La imagen en Madryn habría acelerado conversaciones y planteos que ya venían gestándose desde hace semanas, en medio de la eliminación deportiva y el desgaste político acumulado.
Mientras el equipo trata de cerrar un año deportivo convulsionado, el plano institucional no parece encontrar calma. En un momento en el que el hincha pedía unidad y firmeza, la foto de Morales y Sastre terminó por abrir una nueva grieta en la interna de Gimnasia.
El “Lobo” quedó afuera del reducido, pero lo que viene podría ser aún más determinante: una reconfiguración dirigencial que marcaría el rumbo del club en el futuro inmediato.